El operativo que ha movilizado a dos ministerios, a la Organización Mundial de la Salud y al Gobierno de Canarias comenzó a tomar forma a las 06:00 de esta mañana, cuando la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel del Hospital Universitario de Nuestra Señora de La Candelaria activó su protocolo de máxima preparación. La UATAN, centro de referencia nacional para enfermedades infecciosas de alto riesgo, cuenta con una habitación de alto aislamiento de presión negativa y siete salas de soporte que hoy han sido verificadas una por una por un equipo de diez especialistas en enfermedades tropicales.
A las 10:00, la ministra de Sanidad, Mónica García, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, embarcaron en un avión del 45 Grupo de Fuerzas Aéreas con destino a Tenerife. Les acompañaba el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, que había aterrizado la noche anterior en Barajas procedente de Ginebra donde la OMS mantiene activa una reunión de emergencia sobre el brote. El vuelo gubernamental aterrizó en el aeropuerto de Tenerife Sur a las 12:30 y los tres se trasladaron directamente al Centro de Coordinación de Emergencias habilitado en el Puerto de Granadilla.
Las cifras del brote se han estabilizado en las últimas 48 horas, pero la gravedad del virus no permite ningún margen de confianza. La OMS ha elevado a seis el número de casos confirmados por laboratorio como infecciones por el virus de los Andes, una cepa del género Orthohantavirus que, a diferencia de la mayoría de hantavirus conocidos, ha demostrado capacidad de transmisión persona a persona. Tres de los seis infectados han fallecido, lo que arroja una tasa de mortalidad del 50%, en línea con los registros históricos de esta cepa en Sudamérica pero alarmante por producirse fuera de su zona endémica habitual.
El plan de evacuación contempla el desembarco de las 144 personas que permanecen a bordo, entre pasajeros y tripulación, utilizando cinco lanchas de Salvamento Marítimo que realizarán trayectos de ida y vuelta entre el barco fondeado y el muelle de Granadilla. El crucero no atracará en puerto para evitar cualquier contacto directo con las instalaciones portuarias. Cada persona evacuada será sometida a un control de temperatura, una toma de muestras PCR y un cuestionario epidemiológico antes de ser trasladada a los puntos de repatriación asignados según su nacionalidad.
Los 14 pasajeros españoles serán trasladados a Madrid en un avión militar hasta el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, donde cumplirán una cuarentena obligatoria de 21 días en la planta de enfermedades infecciosas. Los pasajeros de otras nacionalidades serán repatriados en vuelos chárter coordinados por sus respectivos gobiernos. Los Países Bajos, como Estado de bandera del buque, ha fletado un Boeing 737 que aterrizará en Tenerife Sur el lunes por la tarde para recoger a los ciudadanos neerlandeses, que constituyen el grupo más numeroso a bordo.
La inquietud no se limita al barco. En Barcelona, las autoridades sanitarias han identificado a un segundo contacto sospechoso vinculado al quinto caso confirmado, un pasajero español que fue evacuado por vía aérea la semana pasada y que había mantenido contacto estrecho con una mujer actualmente asintomática que reside en el área metropolitana de Barcelona. La mujer ha sido puesta en aislamiento domiciliario y se le han tomado muestras que se encuentran en proceso de análisis en el laboratorio de referencia del Hospital Clínic.
El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha activado el nivel 2 del protocolo de emergencia sanitaria del archipiélago, lo que permite la coordinación directa con el Ministerio de Sanidad y la movilización de recursos sanitarios de todas las islas. Clavijo ha criticado en declaraciones a los medios que Madrid tardó «72 horas de más» en autorizar la escala del buque en Canarias, un retraso que según el presidente autonómico pudo haber comprometido la vida de los pasajeros más vulnerables.
La Audiencia Nacional ha rechazado esta mañana el recurso presentado por una plataforma ciudadana canaria que pedía paralizar la llegada del crucero alegando riesgo para la salud pública del archipiélago. El juez ha argumentado que la operación cuenta con todas las garantías sanitarias exigidas por la normativa internacional y que impedir la escala habría vulnerado el derecho a la asistencia sanitaria de las personas a bordo. La fragata Méndez Núñez mantendrá su escolta hasta que se complete la evacuación.
