Grynspan, que figura entre los nombres fuertes para suceder a António Guterres al frente de Naciones Unidas, aceptó parte de las críticas que recibe habitualmente el organismo multilateral y pidió un cambio de cultura interna. La aversión al riesgo, sostuvo, lastra la capacidad de reacción de la ONU frente a conflictos armados, emergencias climáticas o sacudidas financieras.
El foro, organizado por el Grupo Prisa, reunió también al ministro de Hacienda, Arcadi España, quien denunció la existencia de "una estrategia deliberada de potencias mundiales" orientada a "disolver" la Unión Europea. El ministro no precisó qué países o actores concretos estarían detrás de esa estrategia.
El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, centró su intervención en el impacto económico de la guerra en Irán, cuyo efecto sobre los precios energéticos describió como más intenso y persistente de lo previsto. Apuntó al riesgo de que el encarecimiento de la energía termine trasladándose a otros bienes, servicios y, eventualmente, a los salarios.
"¿Esto es preocupante? Sí, y por eso estamos muy vigilantes", declaró José Luis Escrivá, gobernador del Banco de España, sobre el efecto de la guerra en Irán en los precios de la energía.
Escrivá también señaló los niveles de deuda pública de Francia, Estados Unidos y otros países europeos como motivo de preocupación para la estabilidad financiera. Lo hace en un contexto en el que los desequilibrios fiscales atraviesan la eurozona, una tensión que recorre también otros frentes europeos, como reflejan las protestas por la vivienda en Lisboa que han revivido el lema de la Revolución de Abril.
Frente a ese diagnóstico, Luis de Guindos, exvicepresidente del Banco Central Europeo, descartó que exista un riesgo real de repetición de una crisis de deuda como la que golpeó a Europa a comienzos de la pasada década. Entonces, varios países de la periferia del euro —entre ellos Grecia, Portugal, Irlanda y España— se vieron forzados a rescates o ajustes severos bajo la vigilancia de la troika, el tándem formado por la Comisión Europea, el BCE y el Fondo Monetario Internacional.
El contraste entre Escrivá y De Guindos ilustra el debate abierto dentro de las instituciones económicas europeas sobre el alcance de los desequilibrios fiscales acumulados tras años de políticas monetarias expansivas y sucesivas crisis, desde la financiera de 2008 hasta la pandemia y la escalada de precios energéticos que siguió a la invasión rusa de Ucrania en 2022.
El Foro World in Progress reúne en Barcelona a responsables económicos, políticos y organismos internacionales para debatir desde la gobernanza multilateral hasta la estabilidad financiera de la eurozona.
