El exvicepresidente del Banco Central Europeo Luis de Guindos matizó el diagnóstico en la misma sesión de tarde del encuentro, organizado por el Grupo Prisa en Barcelona. A su juicio, no existe hoy un riesgo comparable al que sufrió la eurozona durante la crisis de deuda soberana de principios de la pasada década, cuando países como Grecia, Irlanda, Portugal y España tuvieron que recurrir a rescates o líneas de asistencia financiera internacional.
"Los temores son infundados", aseguró Luis de Guindos, exvicepresidente del Banco Central Europeo.
El contraste entre ambos remite a aquel episodio de 2010 a 2012, cuando la prima de riesgo española llegó a superar los 600 puntos básicos y el entonces presidente del BCE, Mario Draghi, frenó el pánico en julio de 2012 con su célebre compromiso de hacer "lo que fuera necesario" para salvar el euro. La deuda pública española ronda desde entonces el entorno del 100% del PIB, muy por encima del umbral del 60% fijado en los tratados europeos.
La intervención de Escrivá se produce en un contexto de atención creciente de los bancos centrales hacia la trayectoria de la deuda pública en las principales economías desarrolladas, tras años de déficits elevados sostenidos por los estímulos fiscales de la pandemia y, más recientemente, por el aumento del gasto en defensa en varios países europeos. El Banco de España ha venido señalando en sus informes de estabilidad financiera la necesidad de corregir los desequilibrios fiscales antes de que las condiciones de financiación se endurezcan.
La sesión matinal del foro había estado marcada por la intervención de la ministra de Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, que abordó la crisis migratoria en Ceuta. La ministra alertó sobre el avance de "los populismos" que ofrecen, según dijo, soluciones "sencillas a problemas complejos", y anunció que el Gobierno trabaja ya en el desmantelamiento progresivo de los centros temporales de atención a personas migrantes, a medida que se produce el retorno de miles de migrantes a Marruecos.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, cerró las intervenciones políticas de la jornada con una advertencia sobre el auge de la ultraderecha en Europa y reclamó defender el progreso frente a quienes, en sus palabras, "tienen la involución como proyecto político".
"Europa necesita ser más fuerte. Necesita estar más unida", defendió el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
El aviso sobre la deuda llega en un momento de fragilidad del consumo interno en España, después de que el comercio minorista registrara en septiembre su peor dato interanual desde 2022, según el Instituto Nacional de Estadística. Sobre el escenario del foro coincidieron así visiones contrapuestas: la cautela del supervisor español frente a la confianza del exvicepresidente del BCE en la resistencia del sistema financiero europeo.
