La construcción, de unos 48 metros de longitud, se localiza en las afueras de Mellaria, junto a la calzada que unía la actual Córdoba con Mérida. Según la Universidad de Córdoba, el análisis del subsuelo apunta a una distribución con ocho habitaciones, un baño y un patio de grandes dimensiones que pudo servir como establo o zona de estacionamiento para carruajes, donde los animales de tiro descansaban durante las paradas del trayecto.
Esa distribución encajaría con la función de una mansio, un tipo de establecimiento de alojamiento y asistencia situado junto a las vías romanas para facilitar los desplazamientos de viajeros, tropas y personal de servicio en recorridos de larga distancia. La ubicación periférica respecto al núcleo urbano de Mellaria habría permitido a los viajeros acceder a sus instalaciones sin necesidad de entrar en la ciudad: descansar, atender a los animales, abastecerse y, posiblemente, cambiar los caballos antes de continuar.
El equipo investigador no ha recurrido a una excavación convencional para localizar el edificio, sino a una prospección geofísica no invasiva basada en mediciones geomagnéticas, una técnica que permite detectar estructuras enterradas a partir de las variaciones del subsuelo sin remover la tierra. Los trabajos de campo se desarrollaron entre 2021 y 2023 en el yacimiento de Mellaria, y sus resultados han permitido reconstruir la planta de la construcción y proponer una interpretación sobre su uso.
La investigación se ha publicado en la revista científica Journal of Archaeological Science: Reports, que recoge el análisis de las evidencias arqueológicas de las estaciones romanas situadas en las calzadas hispanas a partir del caso concreto de Mellaria.
La Universidad de Córdoba señala que el inmueble correspondería a una estación de clase estándar, de menor monumentalidad que otras instalaciones similares documentadas en la red viaria romana. Sus dimensiones y emplazamiento encajarían con un modelo pensado para atender a viajeros comunes, tropas y trabajadores vinculados a los servicios de transporte, antes que a desplazamientos oficiales de mayor rango.
Estas infraestructuras resultan relevantes para entender el funcionamiento del cursus publicus, el sistema de comunicaciones y transporte oficial del Imperio romano, en el que las estaciones distribuidas a lo largo de las calzadas cumplían un papel logístico en el mantenimiento de los enlaces entre ciudades y provincias.
Las mismas mediciones geomagnéticas han detectado además anomalías en el terreno situadas unos 50 metros al norte del edificio principal, que podrían corresponder a otra construcción de categoría superior y conectada con la primera. Según la Universidad de Córdoba, este indicio sugiere que el área pudo formar parte de un conjunto logístico y suburbano más amplio vinculado a Mellaria, una ciudad que tuvo peso en las comunicaciones entre la Bética y la Lusitania y que concentró actividad minera, industrial y agrícola en época romana.
El estudio de este posible segundo edificio, aún pendiente de confirmación sobre el terreno, permitirá profundizar en la organización urbana y territorial de Mellaria y en el papel que esta ciudad desempeñó dentro de la red de calzadas que vertebraba la Hispania romana.
