La victoria rompe una racha de más de tres décadas sin triunfos demócratas en elecciones estatales en Texas, un territorio que Abbott había gobernado durante más de diez años como uno de los aliados más visibles del presidente Donald Trump. En el mismo ciclo, James Talarico se convirtió en el primer demócrata en ganar un escaño en el Senado por el estado desde 1988, un dato que los analistas citan como señal del cambio de tendencia. La jornada formó parte de los comicios de medio mandato que devolvieron el control del Congreso a los demócratas, el vuelco legislativo que detalla la pieza sobre las siete contiendas al Senado.
Nacida en McAllen el 8 de diciembre de 1973 y criada en Brownsville, Hinojosa pertenece a una familia con arraigo político: es hija de Gilberto Hinojosa, destacado dirigente demócrata, y de Crisanta Lozano. Ambas ciudades están en el Valle del Río Grande, la región fronteriza con México de mayoría latina que en 2024 había respaldado a Trump y que en esta ocasión volvió a inclinarse por el Partido Demócrata.
"Soy hija del Valle del Río Grande, donde la gente encarna la ética y los valores de este gran estado", afirmó Hinojosa en su discurso como gobernadora electa.
Hinojosa cursó un semestre en la Facultad de Derecho de la Universidad de Texas, donde conoció a su esposo, el abogado John Donisi, y completó sus estudios en la Universidad George Washington, en el Distrito de Columbia. De regreso en Austin, ejerció como abogada de derechos civiles y laborales en representación de sindicatos. En 2005 integró el equipo legal que presentó una demanda contra Tom DeLay, entonces líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, por cargos relacionados con lavado de dinero.
De una junta escolar a la gobernación
Su entrada en la política, según ha explicado ella misma, no fue planificada. En 2012, cuando el estado amenazó con recortar fondos a la escuela de su hijo, decidió involucrarse directamente. "Cuando amenazaron con cerrar la escuela, me enojé y me presenté a la junta escolar", relató en un episodio del pódcast Tacos of Texas emitido en agosto. Ganó esa pugna y en 2015 fue elegida presidenta de la junta del Distrito Escolar Independiente de Austin.
Ese recorrido la llevó en 2016 a postularse para la Cámara de Representantes de Texas, impulsada por la intención de redirigir una mayor proporción de los impuestos locales sobre la propiedad hacia la educación pública. Se impuso en unas primarias demócratas con siete aspirantes y logró una victoria holgada en las generales de ese año. Como legisladora estatal integró los comités de Educación Pública y de Gestión de Tierras y Recursos, e impulsó iniciativas sobre rendición de cuentas gubernamental.
En campaña centró su propuesta en la economía, prioridad compartida por buena parte de la estrategia demócrata a escala nacional. Prometió enviar un cheque de $1,500 a los hogares texanos con cargo a la reserva financiera del estado, en contraste con la apuesta republicana de reducir los impuestos a la propiedad. También adoptó una postura crítica hacia la expansión de los centros de datos, un asunto que, según la cobertura del proceso, logró unir a votantes de distintas afiliaciones.
"¿Es Texas un estado para y por la gente de Texas, o es un mundo para los multimillonarios?", preguntó Hinojosa en su discurso como gobernadora electa.
La propia candidata respondió a esa pregunta afirmando que el estado "pertenece a los rancheros, agricultores, familias trabajadoras y pequeños comercios", y no a las corporaciones ni a los "ricos y bien conectados". En el mismo acto subrayó el carácter inesperado de su trayectoria política.
"Yo nunca me había propuesto ser una figura política. Yo soy una madre de familia. Soy una mamá que ha dado todo por sus hijos, que cree en sus maestros y que cree en las escuelas públicas de Texas", dijo Hinojosa.
Antes de Hinojosa, solo dos mujeres habían ocupado la gobernación de Texas: Miriam "Ma" Ferguson, en dos períodos no consecutivos entre 1925 y 1935, y Ann Richards, entre 1991 y 1995, ambas también demócratas. Ninguna tenía ascendencia hispana, un dato relevante en un estado donde la población latina representa hoy el 40%, según las cifras recogidas en la cobertura electoral. Desde que Texas se convirtió en estado de Estados Unidos en 1845 nunca había elegido a una persona de origen hispano para dirigir su poder ejecutivo.
"La victoria es un testamento a la nueva realidad demográfica de este estado", señaló el politólogo Álvaro J. Corral, profesor de la Universidad de Texas en el Valle del Río Grande.
El resultado se produce en paralelo a otros triunfos demócratas de estos comicios, como la revalidación del escaño de Jon Ossoff por Georgia, que según algunas lecturas lo perfila como posible aspirante presidencial en 2028, tal como recoge la cobertura sobre su victoria. Hinojosa cerró su discurso del martes con una frase que condensó el sentido de su campaña: "Pero Texas nos pertenece".