El dato cobra relevancia en América Latina, una de las regiones con mayor número de comunicadores asesinados en las últimas dos décadas según los informes anuales que la Unesco difunde con motivo del Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas, instituido por la Asamblea General de la ONU para el 2 de noviembre de cada año en 2013.
El índice de impunidad que la Unesco monitorea desde hace más de una década se calcula a partir de los casos que los Estados miembros de la ONU reportan sobre homicidios de periodistas y trabajadores de medios. El organismo clasifica como impune todo expediente sin resolución judicial firme, ya sea porque la investigación sigue abierta, se estancó o nunca llegó a juicio.
La organización ha utilizado esta métrica para instar a los gobiernos a reforzar la persecución penal de estos crímenes, bajo el argumento de que la falta de condenas alimenta un ciclo de violencia contra la prensa al no existir disuasión efectiva. La reducción paulatina hasta el 85% registrado en 2024 se atribuyó a reformas judiciales en algunos países y a mayor presión internacional sobre casos emblemáticos; el repunte que ahora advierte la Unesco pondría en entredicho esa narrativa de progreso.
El pico de 95% de impunidad documentado en 2012 coincidió con una ola de asesinatos de periodistas en México y Honduras, que llevó a la ONU a fijar la fecha del 2 de noviembre como jornada internacional contra este fenómeno. La efeméride remite al asesinato de dos reporteros franceses en Malí ese mismo año.
En Panamá, el gremio periodístico ha planteado en distintos foros la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección a la prensa, aunque el país no figura entre los de mayor incidencia de violencia letal contra comunicadores en Centroamérica. El Ministerio Público mantiene protocolos de atención a denuncias de amenazas contra periodistas bajo su fiscalía especializada en delitos contra la libertad de expresión.
La impunidad no se limita a los crímenes contra periodistas: en Haití, la Policía Nacional informó recientemente de 20 pandilleros abatidos, mientras la Fuerza de Seguridad Global y el presidente salvadoreño Nayib Bukele negaron bombardeos, un episodio que ilustra las dificultades de rendición de cuentas de las instituciones de seguridad en la región.
La Unesco no ha precisado cuáles serían los países que explicarían el repunte del índice global ni si Panamá registra variaciones en sus propios casos. El organismo suele publicar un informe detallado por países en fechas cercanas al 2 de noviembre, jornada que marca el calendario internacional dedicado a este asunto desde su instauración en 2013.