El hecho ocurrió el 14 de junio, cuando un empleado de la tienda reportó a dos mujeres que huían tras un presunto hurto. Cinco agentes corrieron hacia el vehículo con las armas desenfundadas. Según las imágenes divulgadas, el carro retrocedió, chocó contra otro automóvil estacionado y luego avanzó lentamente por el lugar antes de que uno de los policías, identificado como Hunter Foster, abriera fuego cuando el vehículo pasaba cerca de él.
Las cámaras corporales registraron al agente gritando "¡Alto!" mientras corría junto al carro y, segundos después, disparando cuatro veces contra la ventana del lado del pasajero. Las imágenes de circuito cerrado de la tienda muestran a otro policía de pie cerca de la parte delantera del vehículo en el momento de los disparos.
En el automóvil viajaban Vellesiya Wiley, madre del bebé, otra mujer y el menor. Kohen Wiley murió a causa de las heridas. No se han presentado cargos contra las dos mujeres señaladas inicialmente por el hurto, y Wiley ha negado que ella y su acompañante hayan robado pañales de la tienda.
El fiscal general de Misisipi concluyó que el uso de la fuerza por parte de Foster estuvo justificado, una determinación que llega meses después del tiroteo y que no ha sido acompañada de cargos penales contra el agente. El alcalde de Senatobia, Greg Graves, confirmó que Foster renunció al cuerpo policial tras el incidente.
El abogado del expolicía, Martin Zummach, defendió la actuación de su cliente en un comunicado.
"La conductora del vehículo estaba intentando matar a esos cinco agentes" y su cliente "no tuvo otra opción que disparar su arma", afirmó Martin Zummach, abogado de Hunter Foster.
Zummach añadió que lamenta la muerte del menor, pero defendió el resultado de la pesquisa: "Estamos muy tristes por la muerte. Pero el resultado de la investigación, aunque llegó con retraso, fue el esperado".
La familia exige respuestas
El abogado de la familia Wiley, Ben Crump, cuestionó públicamente la justificación oficial del tiroteo y sostuvo que un reporte de hurto en una tienda "no justifica la muerte" de un menor de un año. Crump calificó además la respuesta policial como "excesiva desde el principio". La abuela del bebé, LaSandra Williams, expresó su desacuerdo con la conclusión de las autoridades durante una conferencia de prensa convocada por la familia.
"Después de lo que he visto hoy, me cuesta entender la palabra 'justificado'", dijo LaSandra Williams, abuela de Kohen Wiley.
La difusión de imágenes de cámaras corporales se ha convertido en el centro de numerosos casos de uso letal de la fuerza policial en Estados Unidos, donde la muerte de George Floyd bajo custodia en Mineápolis, en mayo de 2020, desencadenó protestas masivas y reavivó el debate sobre la rendición de cuentas de los cuerpos de seguridad. Ben Crump, quien representa a la familia Wiley, actuó también como abogado de los allegados de Floyd.
La muerte del menor provocó protestas y vigilias en varias localidades de Misisipi en las semanas posteriores al hecho. En la conferencia de prensa, los familiares de Kohen Wiley exigieron que se rindan cuentas por la actuación policial.

