Peskov precisó que los militares de ambos bandos trabajan todavía en fijar los plazos exactos del cese de hostilidades en esa zona puntual, con el propósito declarado de garantizar el corredor humanitario. El funcionario ruso no ofreció una fecha de cierre para la misión y adelantó que la evacuación de los residentes podría extenderse, dijo, un mínimo de varios días, dada la magnitud de la operación.
"Los militares están trabajando para acordar los plazos de un alto el fuego en esa zona con el fin de garantizar esta misión humanitaria", dijo el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, citado por las agencias rusas.
El portavoz del Kremlin dedicó un reconocimiento explícito al papel de la primera dama estadounidense en la coordinación del acuerdo, en momentos en que Washington busca posicionarse como intermediario en un conflicto que se extiende desde la invasión rusa de febrero de 2022.
"Agradecemos los esfuerzos de la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, quien contribuyó significativamente a la coordinación de la operación humanitaria en la aldea de Oleshki, en la región de Jersón", dijo Peskov.
La propia oficina de Melania Trump confirmó este viernes, mediante un comunicado, que ayudó a concretar el acuerdo de alto el fuego local. Según ese documento, ambas naciones acordaron detener temporalmente toda acción militar en Oleshki para permitir la entrada de ayuda humanitaria y preparar la evacuación de la población civil a través de un corredor seguro designado.
La Casa Blanca describió a Melania Trump como "Intermediaria Exclusiva" en el proceso, con un papel que habría incluido conversaciones directas con autoridades de Moscú y Kiev para definir "los objetivos, los procedimientos técnicos, el calendario, los procesos y las condiciones" del cese localizado. El comunicado calificó la situación en Oleshki como "crítica", con una población de personas mayores que requieren con urgencia atención médica, medicamentos, alimentos y agua potable.
El anuncio llega tras una ronda de encuentros por separado entre el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, y los presidentes de Ucrania, Volodímir Zelenski, y de Rusia, Vladímir Putin, en un intento por reactivar un proceso de negociación de paz que permanece estancado. No es la primera vez que una tregua humanitaria puntual se abre paso al margen de un acuerdo general: desde el inicio de la guerra, Rusia y Ucrania han pactado corredores locales para evacuar civiles de ciudades como Mariúpol en 2022, con cumplimiento desigual y frecuentes acusaciones mutuas de violaciones.
Esos corredores acordados caso por caso, sin un marco de alto el fuego nacional que los respalde, dependen de la coordinación militar sobre el terreno y han sido el único mecanismo operativo para sacar población civil de zonas de combate. El de Oleshki se suma a la creciente intervención de actores externos en crisis humanitarias, como el reciente despliegue de tropas de El Salvador en Haití para buscar a cuatro militares desaparecidos.
Ni Kiev ni Moscú han fijado una fecha de cierre para la operación en Oleshki más allá del inicio previsto para el 29 de octubre, según lo informado por la oficina de la primera dama estadounidense.

