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Ficosa cerró 2025 con 1.383 millones de ventas y el 8% ya procede de marcas chinas

La facturación cayó un 1% respecto a los 1.397 millones de 2024, en un año marcado por la vuelta de Javier Pujol al 100% del capital tras la salida de Panasonic.

Por Redacción de El Hemiciclo·
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Ficosa, el fabricante catalán de componentes de automoción, cerró 2025 con una facturación de 1.383 millones de euros, un 1% menos que los 1.397 millones del ejercicio anterior, según su informe anual de sostenibilidad. La compañía atribuye el retroceso a una incertidumbre y una volatilidad del sector que califica de máximas y que estarían erosionando el crecimiento de los fabricantes europeos y estadounidenses, mientras estrecha su alianza con las marcas chinas, que ya aportan el 8% de su cifra de negocio.

El reparto geográfico confirma dónde sigue el centro de gravedad del negocio: casi el 70% de la facturación, 954 millones de euros, procede de Europa. Norteamérica concentra el 16%, Asia el 13% y Sudamérica el 2% restante. Ficosa matiza que el golpe de la competencia china resulta menor para los fabricantes estadounidenses porque Estados Unidos ha limitado la entrada de productos procedentes de China, una barrera que no existe en el mercado comunitario, más expuesto por tanto a la pujanza de las nuevas marcas asiáticas.

La palanca de crecimiento está en Asia. Las marcas chinas representan ya el 8% de su cifra de negocio, según fuentes cercanas a la compañía citadas en su memoria. El grupo trabaja con Chery, Xiaomi, GWM, Huawei, Stelato, Luxeed, BJEV, BAIC, Nio, Xpeng, GAC, SAIC, Geely, Leapmotor, Changan y BYD, buena parte del nuevo mapa del automóvil del gigante asiático que compite por abrirse hueco fuera de sus fronteras.

Ficosa opera en China desde 2002, con planta de fabricación, centro técnico, oficina comercial y actividades de investigación en Taicang. La relación con los fabricantes asiáticos viene de lejos: hace un año la compañía fue invitada a formar parte del consejo asesor global de ESG de Chery International, un primer paso que ahora se extiende a la ingeniería y a la producción conjunta.

El modelo de negocio explica la estrategia. Ficosa no fabrica coches, sino que vende la ingeniería, la certificación y la capacidad industrial que los fabricantes chinos necesitan para crecer fuera de su mercado doméstico. La compañía apunta en su informe a un mercado potencial de unos 30 millones de vehículos al año en China, el doble que Estados Unidos y la Unión Europea juntos, y reivindica su presencia en el país como vía para trasladar ese aprendizaje al resto de mercados.

En paralelo, Idneo, la ingeniería de la familia Pujol, prevé poner en marcha una filial en China antes de que acabe el año, aprovechando las instalaciones del grupo en Taicang. El movimiento refuerza la apuesta familiar por el gigante asiático en un momento en que buena parte del componente europeo observa con recelo el avance de las marcas chinas en el continente.

El regreso de los Pujol al 100% del capital

El pasado mes de marzo cambió la fotografía accionarial de la compañía. El grupo japonés Panasonic cerró la venta de su 69% en Ficosa a Javier Pujol, consejero delegado de la empresa, que recuperó así el 100% del capital. La operación, que contó con el visto bueno de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, puso fin a la etapa con el socio industrial japonés como accionista mayoritario.

Antes de formalizar la salida, Panasonic devaluó su participación en 230 millones de euros, una corrección contable que la compañía interpreta como señal del castigo que los mercados aplican al componente europeo, atrapado entre la caída de volúmenes de los fabricantes tradicionales y la presión sobre los márgenes. Ficosa afronta ahora su crecimiento en solitario, con una estructura de más de 8.000 empleados, 18 plantas productivas y nueve centros técnicos y de I+D repartidos en 14 países.

La operación consolida un modelo de propiedad familiar que busca crecer al margen de la presión trimestral que impone la cotización bursátil, a diferencia de sus principales comparables del sector en España.

La diferencia con Gestamp y CIE Automotive

El movimiento llega en plena reconfiguración del sector. Los proveedores europeos afrontan una doble presión: la caída de volúmenes de los fabricantes tradicionales y el avance de las marcas chinas, que arañan cuota de mercado en Europa a marchas forzadas. Mientras otros actores resisten ese empuje, Ficosa ha optado por subirse a él en lugar de combatirlo.

Los comparables cotizados marcan la diferencia de estrategia. Gestamp y CIE Automotive, los dos grandes del sector que cotizan en el Ibex 35, dependen todavía en gran medida del ciclo europeo y norteamericano, con una exposición limitada al cliente chino. Ficosa, al estar fuera de bolsa, puede permitirse una apuesta más arriesgada por un mercado que duplica en tamaño a Estados Unidos y la Unión Europea juntos.

Queda, sin embargo, la incógnita del margen. La facturación se mantiene cerca de los 1.400 millones de euros, pero la compañía no ha desglosado la rentabilidad concreta de esa creciente cuota china, un dato clave para valorar si la estrategia compensa en términos de beneficio y no solo de volumen. El sector premia hoy al proveedor capaz de acompañar a las marcas chinas en su expansión europea, y ese es el terreno en el que Ficosa ha decidido jugar.

La incertidumbre regulatoria y geopolítica golpea de forma desigual a los distintos sectores del tejido industrial y financiero español, como ilustra que los decretos de vivienda restarían 10 millones a las SOCIMIs del Mercado Continuo; en el automóvil, las amenazas geopolíticas y los problemas en la cadena de suministro global figuran entre los frentes abiertos que la propia Ficosa señala.

Los números, de momento, sostienen la tesis de la compañía: 1.383 millones de euros de facturación y un 8% del negocio que ya procede de Asia, con la filial de Idneo en China prevista para antes de que acabe este año.

Fuentes

  1. Merca2merca2.es

Material del que parte esta pieza. El texto es propio; los enlaces llevan al original.

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