|
PortadaParlamentoDeportesOpinión
IBEX 35
Última hora
  1. Una nueva denuncia por agresión sexual señala al alcalde de Algeciras, que no dimite
  2. El vicealcalde de Alicante niega conocer el caso VPP: «Ni tengo constancia»
  3. Las lluvias de otoño arrastran ceniza y lodo del incendio de Burgohondo a los embalses

España se parte en dos: Barcelona y Valencia desbordan por la regularización de migrantes mientras Sevilla enciende la Feria de Abril en plena precampaña

El primer día del proceso presencial deja colas de cuatro horas en L'Hospitalet con 3.000 personas y esperas desde la madrugada en Valencia, pero fluidez en Baleares y Canarias. Mientras, Sevilla enciende 28.000 bombillas LED en la Noche del Pescaíto: es la primera Feria que coincide con precampaña electoral y los partidos negocian su presencia en las casetas.

Por Redacción de El Hemiciclo· Sevilla / Barcelona / Valencia·
10 min de lectura
Comentarios

España ha vivido hoy dos jornadas en una, superpuestas como capas geológicas de un país que nunca termina de reconciliar sus contradicciones. En L'Hospitalet de Llobregat, la segunda ciudad más densamente poblada de Europa después de París, 3.000 personas formaron cola desde las cuatro de la madrugada ante la oficina de Correos de la Rambla Just Oliveras para iniciar el proceso presencial de la regularización extraordinaria de 500.000 migrantes, un trámite que lleva acumulando solicitudes telemáticas desde febrero pero que hoy, primer día de la fase presencial, ha desbordado las previsiones del Gobierno en las grandes áreas metropolitanas. A 850 kilómetros de distancia, en el recinto ferial de Los Remedios de Sevilla, los operarios daban los últimos retoques a la portada de la Feria de Abril — 28.000 bombillas LED que reproducen la fachada del Consulado Portugués y la pérgola de Carlos V del Alcázar — mientras los camareros del sector de restauración contaban las copas de fino para la Noche del Pescaíto que iba a inaugurar oficialmente, a medianoche, la fiesta más grande del sur de Europa.

El primer día de atención presencial del proceso de regularización de migrantes impulsado por el Gobierno desbordó este lunes las oficinas de L'Hospitalet de Llobregat —municipio conurbado con Barcelona— y las de Valencia, donde miles de personas aguardaron desde la madrugada en colas que se prolongaron hasta cuatro horas. La saturación contrastó con el desarrollo fluido registrado en Baleares y Canarias, evidenciando una fractura territorial en la capacidad de absorción del sistema. Al mismo tiempo, Sevilla inauguró la Feria de Abril con el encendido de 28.000 bombillas LED en la llamada Noche del Pescaíto, en la que por primera vez la cita festiva coincide con periodo de precampaña electoral.

Colapso en L'Hospitalet y Valencia

En L'Hospitalet se concentraron cerca de 3.000 personas durante la primera jornada del trámite presencial, según los datos recogidos en el lugar. Las esperas alcanzaron las cuatro horas en los momentos de mayor afluencia. En Valencia la situación fue análoga: ciudadanos extranjeros acudieron a los puntos habilitados desde las primeras horas de la madrugada para asegurar su turno. Las imágenes de largas filas a la intemperie resumieron una demanda que la infraestructura administrativa no estaba preparada para gestionar en su primer día operativo.

Por qué importa este colapso

La saturación registrada no es un dato menor: los procesos de regularización extraordinaria —mecanismos legales que permiten a personas en situación administrativa irregular obtener un permiso de residencia o trabajo bajo condiciones tasadas— tienen plazos fijos. El incumplimiento de esos plazos por causas ajenas al solicitante puede derivar en la pérdida del derecho al trámite, lo que convierte la gestión de la demanda en una cuestión de derechos y no solo de organización burocrática. España ha recurrido históricamente a estas vías extraordinarias —la más conocida fue la regularización de 2005, que afectó a varios centenares de miles de personas— para ordenar bolsas de irregularidad sobrevenida.

Fluidez en Baleares y Canarias

El contraste entre comunidades autónomas apunta a una distribución desigual de la demanda y, posiblemente, de los recursos asignados. Baleares y Canarias —archipiélagos con alta presencia de población migrante vinculada al sector servicios— registraron una tramitación sin incidencias reseñables durante la misma jornada. Esta divergencia alimenta el debate sobre si la planificación del proceso contempló adecuadamente la concentración de solicitudes en las áreas metropolitanas de mayor densidad de población extranjera, como el área de Barcelona o la ciudad de Valencia.

Posición de las administraciones

El material disponible no recoge declaraciones oficiales de las administraciones implicadas —ni del Gobierno central, ni de las delegaciones territoriales, ni de los ayuntamientos afectados— sobre las medidas previstas para aliviar la presión en las próximas jornadas. El derecho de réplica queda abierto para las partes involucradas. La ausencia de comunicación institucional documentada en la primera jornada es, en sí misma, un dato relevante.

Sevilla: la Feria de Abril entra en campaña

A setecientos kilómetros del colapso administrativo, Sevilla activó este lunes la Noche del Pescaíto con el encendido de 28.000 bombillas LED en el recinto ferial, marcando el inicio oficial de la Feria de Abril. La edición de este año tiene un rasgo inédito: es la primera que se celebra en coincidencia con un periodo de precampaña electoral, circunstancia que ha llevado a los partidos políticos a negociar su presencia en las casetas del recinto. La Feria de Abril, declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional, es uno de los eventos festivos de mayor proyección mediática del calendario español y, por tanto, un escenario de visibilidad política de primer orden.

Las casetas como termómetro político

La negociación de los partidos para estar presentes en las casetas de la Feria durante una precampaña ilustra la tensión permanente entre el carácter cívico de la celebración y su instrumentalización electoral. Las casetas de partido son una figura habitual en el recinto, pero su peso simbólico se amplifica cuando coinciden con periodos electorales: la imagen de líderes brindando con rebujito ante sus simpatizantes forma parte del repertorio canónico de la comunicación política andaluza y nacional.

Dos Españas en un mismo lunes

La jornada del lunes ofrece, en síntesis, dos instantáneas de un país con tensiones simultáneas y de naturaleza distinta. En el arco mediterráneo, el Estado puso a prueba su capacidad para gestionar un derecho administrativo de primer orden y mostró sus costuras en las zonas de mayor presión demográfica. En la capital andaluza, la política ensayó sus rituales de proximidad en un contexto electoral que convierte cualquier acto público en acto de campaña. Lo que ocurra en los próximos días con las colas de L'Hospitalet y Valencia —si la administración redobla medios o mantiene el ritmo del primer día— determinará si el colapso inicial fue una anomalía gestionable o el primer síntoma de un proceso mal calibrado.

¿Qué te ha parecido esta pieza?

Siguiente en Comunidades →Las lluvias de otoño arrastran ceniza y lodo del incendio de Burgohondo a los embalses
¿Tienes información para ampliar esta noticia? Escríbenos por el canal para informantes — protegemos a las fuentes.¿Error en este artículo? → Infórmanos

Comentarios

Comentas como Anónimo — seudónimo generado localmente, sin cuenta
0/1000

Cargando la conversación…

Los comentarios son anónimos. El Hemiciclo no registra IPs ni vincula comentarios a cuentas de usuario. Tu seudónimo y tus comentarios se guardan solo en este dispositivo. Conexión cifrada (HTTPS).

Sigue leyendo en El Hemiciclo