Las encuestas publicadas sobre Andalucía proyectan un escenario de mayoría absoluta para el Partido Popular liderado por Juan Manuel Moreno y un hundimiento histórico del PSOE, cuya candidata María Jesús Montero afrontaría el peor resultado de los socialistas andaluces en elecciones autonómicas. La media de sondeos disponibles otorga al PP 55 escaños y el 42% de los votos —umbral exacto que garantiza la mayoría absoluta en el Parlamento de Andalucía, cámara compuesta por 109 escaños—, mientras el PSOE quedaría entre 24 y 26 diputados, cifra sensiblemente inferior a los 30 obtenidos en los comicios de 2022.
El umbral de la mayoría absoluta
En el Parlamento de Andalucía, la mayoría absoluta se sitúa en 55 escaños sobre 109. Que la media de sondeos coloque precisamente al PP en ese número convierte cualquier variación en el margen de error en un factor determinante: un resultado por debajo de esa cifra obligaría a Moreno a negociar apoyos externos, mientras superarla le permitiría gobernar sin condicionantes parlamentarios. Es la diferencia entre la autonomía ejecutiva plena y la dependencia de terceras fuerzas.
Derrumbe sin precedentes del PSOE
La proyección de entre 24 y 26 escaños para el PSOE representa una caída de al menos cuatro diputados respecto a 2022, cuando el partido obtuvo 30. La importancia del dato trasciende la aritmética: Andalucía fue feudo socialista durante casi cuatro décadas consecutivas de gobierno autonómico, desde la aprobación del Estatuto de Carmona en 1981 hasta la pérdida del poder en 2018. Ninguna lectura de sondeo actual sitúa al PSOE cerca de recuperar la posición de fuerza necesaria para disputar la presidencia de la Junta. La dirección del partido, encabezada a nivel nacional por Pedro Sánchez y en Andalucía por Montero —quien compagina la candidatura con el cargo de ministra de Hacienda—, no ha hecho declaraciones públicas sobre estas proyecciones según el material disponible.
El espacio a la derecha del PP
Vox, que en 2022 obtuvo representación relevante en la cámara andaluza, resistiría según los sondeos con entre 8 y 10 escaños, una posición que le mantiene como tercera fuerza pero con un peso sensiblemente menor al que llegó a acumular en el ciclo electoral anterior a escala nacional y autonómica. Su resultado condicionará la aritmética: si el PP no alcanzase la mayoría absoluta por sí solo, Vox sería el socio natural de investidura, aunque los sondeos actuales hacen esa dependencia menos probable que en la legislatura vigente.
La izquierda a la izquierda del PSOE
Adelante Andalucía, la coalición que agrupa a las fuerzas a la izquierda del PSOE en la comunidad, entraría en el Parlamento con entre 3 y 5 escaños según la media de sondeos. Su presencia en la cámara dependería en cualquier caso de superar la barrera electoral del 3% establecida en la ley electoral andaluza, un umbral que en circunscripciones pequeñas puede resultar exigente en términos de traducción de votos en escaños. La fragmentación del voto progresista entre el PSOE y Adelante Andalucía contribuye estructuralmente a debilitar la capacidad de alternativa en la oposición.
La incógnita de SALF
El elemento de mayor incertidumbre en las proyecciones es SALF, formación que concurriría por primera vez a unas elecciones autonómicas andaluzas y a la que los sondeos atribuyen entre 2 y 4 escaños. Irrumpir en un parlamento autonómico en el primer asalto electoral es un indicador de arraigo territorial o de un nicho de voto sin representación previa, aunque la horquilla amplia de la proyección refleja la dificultad de modelizar el comportamiento de un electorado que aún no ha dejado huella estadística verificable en comicios de esta escala.
Por qué importa Andalucía
Andalucía es la comunidad autónoma más poblada de España, con más de ocho millones de habitantes censados, y concentra el mayor número de escaños del Congreso de los Diputados en las elecciones generales. Por esa razón, los resultados andaluces han funcionado históricamente como termómetro de tendencias políticas nacionales y como factor de presión interna en los partidos. Un resultado catastrófico del PSOE en Andalucía alimentaría inevitablemente el debate sobre el liderazgo federal del partido en un momento en que Montero ejerce simultáneamente como ministra y candidata, acumulación de cargos que en sí misma constituye un foco de tensión política.
Límites del análisis demoscópico
Los sondeos son proyecciones probabilísticas, no resultados. La horquilla entre 24 y 26 escaños para el PSOE, o entre 2 y 4 para SALF, refleja el margen de error propio de cualquier encuesta y la incertidumbre sobre la movilización efectiva del electorado el día de la votación. En sistemas electorales proporcionales con circunscripciones de tamaño medio como el andaluz —ocho provincias con número de escaños variable—, pequeñas oscilaciones en el voto pueden producir cambios significativos en la distribución final de escaños. Ninguna de las formaciones consultadas ha facilitado su posición oficial sobre estas proyecciones en el material disponible para esta pieza.


