El dato duplica la contracción de 3.36% registrada en el primer semestre de 2024 y contrasta con el repunte de 1.63% observado en el mismo periodo de 2025, un giro que apunta a un cambio de tendencia reciente en las expectativas de quienes buscan empleo en el país. En términos interanuales, la remuneración exigida por los talentos panameños cayó 6.41% respecto a junio de 2025, de acuerdo con el mismo informe.
Pese a la tendencia bajista, el mercado dio señales de estabilización en junio, con un leve incremento de 0.40% frente a mayo, lo que, según el informe, sugiere que las pretensiones buscan un punto de equilibrio tras meses de ajuste.
Diferencias por jerarquía y sector
El comportamiento del mercado varía de forma significativa según el nivel de experiencia de las vacantes analizadas. En el segmento de jefaturas y supervisión, el salario promedio pretendido se situó en $1,281, con una caída mensual de 0.80%. El segmento senior y semi-senior, en cambio, registró un alza mensual de 0.85%, hasta fijar la expectativa media en $1,042. Dentro de ese grupo intermedio, las posiciones de ingeniería civil lideran las solicitudes, con $2,000, seguidas del liderazgo de proyectos en tecnología, con $1,500.
En el segmento junior, la media se ubicó en $740, una baja mensual de 0.57%. Los puestos de tecnología y sistemas de redes encabezan las aspiraciones con $825, mientras que los cargos de mantenimiento y limpieza registran la solicitud más baja, de $637 mensuales. La distancia refleja una estructura ocupacional en la que persiste una brecha considerable entre los puestos técnicos de mayor calificación y aquellos vinculados a servicios generales, un patrón que el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC) documenta desde hace más de dos décadas al medir las disparidades salariales por rama de actividad y nivel de instrucción.
La caída en las pretensiones se enmarca en un mercado laboral que ha enfrentado el efecto del cierre de la mina de Cobre Panamá, cuya paralización en 2023 dejó sin empleo directo a miles de trabajadores y arrastró a sectores conexos como el transporte, la construcción y los servicios. El desempleo ha tardado en regresar a los niveles previos a la pandemia, cuando la tasa de desocupación urbana que mide el INEC se ubicaba en torno al 7%.
Brecha de género y patrones de postulación
El informe destaca una mejora en materia de equidad: la brecha de requerimiento salarial entre hombres y mujeres cayó a 4.57% en junio, 1.3 puntos porcentuales menos que el 5.87% del mismo mes de 2025. En términos monetarios, los hombres aspiran a un sueldo promedio de $1,015, frente a los $971 solicitados por las mujeres.
El documento identifica además un patrón por género en las postulaciones. Las mujeres lideran la búsqueda de empleo en las categorías senior y semi-senior, con 54.15% de las aplicaciones registradas en la plataforma. Los hombres, en cambio, dominan las postulaciones de nivel junior, con 50.68%, y los cargos de jefatura o responsable, donde alcanzan 58.78% de la participación.
La segregación ocupacional y la menor presencia de mujeres en cargos directivos son diferencias estructurales que persisten en el mercado panameño pese a los avances graduales, un asunto que el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel) sigue de cerca en su seguimiento de las condiciones de empleo.
El comportamiento de las pretensiones salariales incide directamente sobre la capacidad de negociación de los trabajadores frente a los empleadores, en un país donde el salario mínimo se fija por decreto del Órgano Ejecutivo tras la negociación tripartita entre el Gobierno, los gremios empresariales y las organizaciones sindicales, conforme al Código de Trabajo. La revisión de esa mesa ajusta los montos por región y actividad económica, un mecanismo que no ha impedido el ajuste a la baja detectado en las aspiraciones durante el semestre analizado.
De cara a los próximos meses, la evolución de las pretensiones dependerá del ritmo de creación de empleo formal, un indicador que puede seguirse a través de los registros de cotizantes activos de la Caja de Seguro Social y de las mediciones periódicas del INEC. La consolidación —o no— de la estabilización observada en junio marcará si las aspiraciones salariales encuentran un piso o continúan su descenso en lo que resta de 2026.