Según el INEC, la categoría de empresa privada agrupaba a 829,489 empleados en octubre de 2024 y alcanzó los 892,567 en septiembre de 2025, un crecimiento de 7.6%. En sentido contrario, los trabajadores por cuenta propia bajaron de 630,770 a 618,190, una caída de 2.0%. Su peso dentro de la población ocupada retrocedió de 32.8% a 31.4%, aunque continúan siendo un segmento amplio en una economía donde la informalidad alcanza cerca del 47% del total de los empleados, según la misma fuente.
La población ocupada total aumentó en 44,586 personas durante el período, al pasar de 1,924,162 a 1,968,748, una variación de 2.3%. El número de empleados asalariados creció mucho más: 73,733 personas, de 1,142,296 a 1,216,029. La diferencia se explica por la caída simultánea del trabajo por cuenta propia y de los trabajadores familiares, estos últimos con una reducción de 16,675, mientras la categoría de patronos o dueños de negocio se mantuvo prácticamente estable.
De los 73,733 asalariados adicionales, 63,078 correspondieron a la empresa privada —el 85.5% del incremento—, mientras que el Gobierno aportó 10,655 empleados, el 14.5% restante. La planilla estatal pasó de 312,807 a 323,462 trabajadores, un crecimiento de 3.4%, menos de la mitad del ritmo del sector privado. En septiembre de 2025 la empresa privada concentraba el 73.4% de los empleados asalariados frente al 26.6% del Estado: 569,105 empleados más, casi 2.8 veces la planilla estatal. Sobre el total de la población ocupada, que también incluye independientes, patronos y trabajadores familiares, los empleados privados representaban el 45.3%.
Construcción y finanzas encabezan el repunte; el agro retrocede
El mayor incremento del empleo privado se registró en la construcción, con 13,043 empleados adicionales. Le siguieron las actividades financieras y de seguros, con 8,608 nuevos puestos; transporte, almacenamiento y correo, con 7,604; servicios sociales y de salud, con 6,595; y comercio, con 5,577. El avance habría sido mayor de no ser por la contracción de la actividad agrícola, donde el número de empleados privados cayó en 21,734 personas, de 88,592 a 66,858, la reducción más pronunciada entre los sectores analizados. El material disponible no detalla las causas específicas de esa caída.
El presidente José Raúl Mulino afirmó que Panamá alcanzó una cifra de 852,000 empleados formales y destacó que, tras más de una década, el sector privado volvió a impulsar la creación de puestos de trabajo por encima del Estado. El mandatario aseguró que su administración seguirá impulsando inversiones para generar más oportunidades laborales en el país.
El especialista en mercado laboral René Quevedo señaló que la recuperación del empleo privado comenzó en el segundo semestre de 2024 y se ha mantenido durante 2026, período en el que, por primera vez en 13 años, el sector privado generó la mayor parte de los nuevos empleos asalariados. De confirmarse esa lectura, marcaría un giro respecto a la década anterior, en la que el crecimiento del empleo formal dependió en mayor medida de la planilla estatal.
Quevedo añadió que, durante el primer semestre de 2026, se tramitaron 22% más contratos laborales que en igual período de 2025, mientras que las recaudaciones por cuotas obrero-patronales —los aportes que empleadores y trabajadores realizan a la Caja de Seguro Social— crecieron 6.9%. Según el especialista, ambos indicadores refuerzan la señal de una expansión del mercado laboral formal, que vinculó además con el aumento de las ventas de automóviles y la reducción de la morosidad bancaria, señales que, de mantenerse, apuntarían a una recuperación más amplia del consumo y del crédito.
El desplazamiento del cuentapropismo hacia el empleo asalariado no es inédito en la economía panameña. En fases de expansión de la construcción y la actividad financiera, sectores intensivos en mano de obra, la ocupación formal ha tendido a absorber trabajadores procedentes de la informalidad; esa dinámica también se ha revertido con rapidez en etapas de desaceleración, como se observó tras periodos de menor dinamismo económico.
Los datos del INEC no permiten determinar aún si la tendencia observada entre octubre de 2024 y septiembre de 2025 se sostendrá en los próximos trimestres, ni si el ritmo de creación de empleo privado seguirá superando al del sector público. La próxima Encuesta de Mercado Laboral del INEC ofrecerá una nueva fotografía sobre si la formalización del empleo y la reducción del trabajo por cuenta propia se consolidan como tendencia estructural o corresponden a un repunte coyuntural ligado a sectores específicos como la construcción.