El anuncio llegó después de que Trump publicara la semana anterior, en su red social Truth Social, un mensaje de agradecimiento al rey por lo que calificó como una distinción personal, sin que en ese momento las autoridades de Rabat emitieran un comunicado oficial. La carta real, hecha pública días más tarde a través de la agencia estatal, vino a confirmar el cambio de nombre y a detallar las razones políticas de la decisión.
En el texto, el monarca describió la medida como «una expresión personal de mi gran estima» hacia el presidente estadounidense y destacó lo que llamó el «reconocimiento histórico» de Washington a la «soberanía de Marruecos sobre su Sáhara». Según la carta, ese reconocimiento «quedaría grabado para siempre en la memoria de los marroquíes, de generación en generación».
El rey Mohammed VI añadió que, si bien las relaciones entre ambos países «siempre se han basado en una estrecha amistad y una lealtad constante», nunca han sido «tan vigorosas y fructíferas» como durante los dos mandatos presidenciales de Trump. El monarca calificó la autopista, antes conocida como Tiznit-Dakhla, de «eje estratégico» que une el norte y el sur del país, al que Marruecos denomina «provincias del sur».
Un territorio en disputa desde hace cinco décadas
La vía recorre un territorio que la Organización de las Naciones Unidas clasifica como «no autónomo»: el Sáhara Occidental, antigua colonia española que Marruecos ocupa mayoritariamente y sobre la que reclama soberanía plena. Una porción del territorio permanece bajo control del Frente Polisario, el movimiento armado que reivindica la independencia del pueblo saharaui.
El conflicto es uno de los más prolongados del continente africano. España, potencia colonial hasta 1975, se retiró del territorio sin completar el proceso de descolonización, lo que dio paso a una guerra entre Marruecos y el Frente Polisario que se extendió hasta 1991, cuando la ONU medió un alto el fuego condicionado a la celebración de un referendo de autodeterminación que, cinco décadas después, nunca se ha realizado.
La Unión Africana reconoce la independencia de la República Árabe Saharaui Democrática, proclamada por el Frente Polisario, en contraste con la ONU, que sigue considerando el territorio en disputa sin atribuir soberanía a ninguna de las partes. Esa divergencia ha mantenido congelado el proceso de consulta popular previsto en los acuerdos de 1991.
Durante mucho tiempo, los gobiernos europeos evitaron pronunciarse sobre la soberanía del territorio. Sin embargo, países como España y el Reino Unido han respaldado en años recientes el plan marroquí de conceder autonomía a la región sin reconocerle la independencia plena.
El pacto de 2020 y su vigencia
El trasfondo del gesto se remonta a diciembre de 2020, cuando la primera administración Trump reconoció la reivindicación marroquí sobre el Sáhara Occidental como parte de un acuerdo por el cual Rabat aceptó normalizar sus relaciones diplomáticas con Israel. Aquel pacto rompió con la posición que Estados Unidos había mantenido durante décadas de no reconocer la soberanía de ningún país sobre ese territorio.
El video que acompañó la publicación de Trump en Truth Social incluyó imágenes de la autopista y afirmaba que su construcción había costado casi $1,000 millones. El presidente estadounidense expresó en esa misma publicación su deseo de «recorrer algún día toda la longitud de esta gran autopista», sin que se haya confirmado una fecha para una eventual visita.
El episodio se inscribe en una relación bilateral que Rabat ha cultivado con sucesivas administraciones estadounidenses desde 2020, con el objetivo de consolidar ese respaldo diplomático como un hecho irreversible en la política exterior de Washington hacia el Magreb.
Lo que sigue por observar es si el cambio de nombre de la autopista Tiznit-Dakhla se traduce en alguna correspondencia formal adicional entre Washington y Rabat, y si la eventual visita de Trump al territorio, sugerida por él mismo, llega a materializarse, un desplazamiento que reabriría el debate internacional sobre el estatus jurídico del Sáhara Occidental.