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PP y Vox abren negociaciones en Andalucía para investir a Moreno Bonilla

Las delegaciones de ambos partidos se reúnen en el Parlamento andaluz en la primera sesión formal de contactos; la consejera Carolina España valora las 'ganas de acuerdo' de Vox y cuestiona a la minis

Por Redacción de El Hemiciclo·
4 min de lectura
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Las delegaciones del PP y Vox en el Parlamento de Andalucía celebraron su primera reunión formal de negociación para allanar la investidura de Juanma Moreno como presidente de la Junta, en un encuentro que ambas partes describieron como desarrollado en un clima de cordialidad.

Primera sesión formal en el Parlamento andaluz

La mesa de negociación entre PP y Vox se constituyó formalmente en la sede del Parlamento andaluz, en Sevilla, con sendas delegaciones designadas por sus respectivas direcciones regionales. El equipo popular estuvo encabezado por Carolina España, consejera de Economía y Hacienda en funciones, en tanto que Vox compareció con sus representantes del grupo parlamentario. La reunión no concluyó con acuerdo alguno, sino con el compromiso de continuar los contactos en próximas sesiones, según las fuentes consultadas por este medio.

La celebración de esta primera sesión se produce en un contexto de urgencia institucional derivado de la aritmética parlamentaria surgida de las elecciones andaluzas del 19 de junio de 2022. El PP obtuvo 58 escaños en esos comicios, según los datos certificados por la Junta Electoral Central, rozando la mayoría absoluta fijada en 55 para una Cámara de 109 diputados. Vox alcanzó 14 escaños, lo que convierte su apoyo en la vía más directa para que Moreno Bonilla obtenga la investidura sin necesidad de sumar a otras fuerzas. El PSOE-A y Por Andalucía no suman mayoría alternativa, lo que reduce el riesgo de que un veto de Vox abra paso a un gobierno de izquierdas, pero no elimina el coste político del bloqueo.

Carolina España valora a Vox y apunta a Montero

Carolina España trasladó a los medios que las negociaciones transcurrieron con 'claridad y sinceridad', términos que en el léxico de la diplomacia parlamentaria equivalen a reconocer que los interlocutores pusieron sus condiciones sobre la mesa sin ambages. La consejera subrayó las 'ganas de acuerdo' percibidas en la delegación de Vox, mensaje que cumple una doble función: legitima al socio potencial ante la opinión pública andaluza y envía una señal de desbloqueo institucional.

España aprovechó asimismo la rueda de prensa posterior para interpelar indirectamente a la ministra Montero en referencia a informaciones periodísticas sobre presuntas estructuras de inteligencia paralela vinculadas al PSOE, conocidas como 'cloacas de Ferraz'. La pregunta retórica lanzada por la consejera —según recoge el material de origen— no tiene reflejo en ningún procedimiento judicial en curso conocido que afecte directamente a la ministra, y su inclusión en la comparecencia responde a una estrategia de desgaste del adversario político más que a una denuncia formal. El PP andaluz no ha presentado ninguna querella al respecto en el momento de redactarse esta información. La ministra Montero no había respondido públicamente a esas declaraciones en el momento del cierre de esta edición.

Posición de Vox: bisagra con margen limitado

La formación liderada a nivel nacional por Santiago Abascal ha trasladado en declaraciones públicas que su participación en las negociaciones no implica un cheque en blanco al PP. Sus negociadores habrían planteado, según fuentes parlamentarias no confirmadas oficialmente, exigencias en materia de política educativa —concertada y lengua vehicular—, seguridad ciudadana y control de la inmigración irregular. Este último bloque corresponde en buena parte a competencias del Estado central, no de la Comunidad Autónoma, lo que reduce el margen real de concesiones que puede ofrecer el Ejecutivo andaluz y traslada parte de la negociación a un terreno simbólico antes que ejecutivo.

La posición negociadora de Vox está condicionada por esa aritmética: con 14 escaños frente a los 58 del PP, la formación puede dificultar pero no bloquear indefinidamente la gobernabilidad sin asumir un coste reputacional ante su propio electorado. A la vez, el PP necesita su apoyo o su abstención para superar la segunda vuelta de la investidura, donde basta la mayoría simple según el procedimiento regulado en el Reglamento del Parlamento de Andalucía. Esa asimetría de poder define el techo y el suelo de lo que cada parte puede exigir.

De la abstención de 2018 al modelo de Castilla y León

La relación entre PP y Vox en Andalucía tiene un antecedente directo que conviene situar con precisión cronológica. En diciembre de 2018, tras las elecciones que pusieron fin a 36 años de gobierno socialista ininterrumpido en la Junta —desde la primera victoria de Rafael Escuredo en 1982—, Vox facilitó la investidura de Moreno Bonilla mediante una abstención acordada, sin entrar en el gobierno. Fue la primera vez que un partido de la derecha nacional gobernaba Andalucía desde la restauración democrática, y el papel de Vox en ese hito fue el de facilitador externo sin cartera.

El modelo evolucionó a lo largo del ciclo 2019-2022. En Castilla y León, tras las elecciones de febrero de 2022, PP y Vox sellaron un acuerdo de gobierno que otorgó a la formación de Abascal la Vicepresidencia de la Junta, en la persona de Juan García-Gallardo. Esa experiencia ha generado tensiones recurrentes entre ambos socios, lo que podría llevar al PP andaluz a preferir un modelo de apoyo externo o un pacto programático sin participación directa de Vox en el Ejecutivo. El caso andaluz de 2022 se inscribe en una pauta ya rodada en varias comunidades, aunque las condiciones locales impiden trasladar automáticamente los términos de un acuerdo a otro.

Procedimiento de investidura: plazos y mayorías

El procedimiento de investidura en Andalucía está regulado por el Estatuto de Autonomía —aprobado mediante Ley Orgánica 2/2007, de 19 de marzo— y por el Reglamento del Parlamento de Andalucía, aprobado el 28 de septiembre de 2005 y modificado en varias ocasiones. El presidente de la Cámara propone un candidato, quien expone su programa ante el pleno y solicita la confianza. En primera votación se requiere mayoría absoluta —55 votos—; si no se alcanza, en una segunda votación celebrada cuarenta y ocho horas después basta la mayoría simple. Si tampoco prospera, se abre un nuevo proceso de consultas.

El acuerdo entre PP y Vox puede adoptar distintas formas: un pacto de investidura con compromisos programáticos no vinculantes jurídicamente pero sí políticamente, un acuerdo de legislatura con mecanismos de seguimiento, o la integración de cuadros de Vox en el gobierno. Cada fórmula implica grados distintos de exposición y distintas consecuencias en caso de ruptura. La experiencia de Castilla y León —con fricciones documentadas entre PP y Vox en el Ejecutivo regional— opera como referencia disuasoria para quienes en el PP andaluz prefieren un modelo de apoyo externo menos comprometedor.

Economía andaluza: el expediente que no puede esperar

El contexto económico en el que se desarrolla esta negociación no es neutro. Andalucía es la comunidad autónoma más poblada de España, con 8,5 millones de habitantes según el Padrón Municipal del INE a 1 de enero de 2022, y presenta una tasa de desempleo estructuralmente superior a la media nacional. Según la Encuesta de Población Activa del INE del primer trimestre de 2022, la tasa de paro andaluza se situaba en torno al 21%, frente a una media española del 13,6% en el mismo periodo y una media de la Unión Europea inferior al 7% según Eurostat. Andalucía figura como región menos desarrollada en los fondos estructurales europeos del ciclo 2021-2027, lo que le otorga acceso a tasas de cofinanciación más elevadas pero exige capacidad plena de gestión por parte del ejecutivo autonómico.

Carolina España, en su doble rol de negociadora jefe y consejera de Economía en funciones, conoce ese expediente con detalle. Cada semana de gobierno en funciones implica una limitación en la capacidad plena de disposición presupuestaria: aunque el ordenamiento jurídico permite al ejecutivo en funciones gestionar la prórroga presupuestaria y atender los gastos ordinarios, la tramitación de nuevos programas o la modificación de créditos queda condicionada. La presión para cerrar un acuerdo antes de que el bloqueo se haga visible en la gestión de fondos europeos actúa, por tanto, como factor acelerador de las negociaciones.

Plazos e hitos: lo que viene a continuación

Las negociaciones no tienen un calendario público prefijado. Ambas partes se comprometieron a continuar los contactos sin fijar fecha concreta para la siguiente reunión, lo que traslada la incertidumbre sobre el ritmo al terreno político antes que al procedimental. El Parlamento andaluz deberá convocar el pleno de investidura una vez que el presidente de la Cámara reciba confirmación de que existe un acuerdo suficiente para sustentar la candidatura de Moreno Bonilla. Si las negociaciones se prolongan sin resultado, el bloqueo institucional puede derivar en una nueva convocatoria electoral, aunque ese escenario requeriría el agotamiento de todas las rondas de consultas previstas en el Estatuto y el Reglamento parlamentario. El próximo hito observable es la segunda reunión entre las delegaciones, cuya fecha y agenda determinarán si el proceso avanza hacia un preacuerdo o se enquista en las posiciones iniciales.

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