La votación se produjo tras semanas de tensión interna en el olimpismo croata, sacudido desde marzo por una investigación judicial que involucra a siete personas. Entre ellas figura el exdirector de equipos nacionales de esquí alpino, Vedran Pavlek, sospechoso de haber desviado cerca de 30 millones de euros de los fondos asignados a su federación entre 2018 y 2026, según la información difundida sobre la causa.
Pavlek fue el artífice del ascenso del esquí croata a la élite internacional, con las diez medallas olímpicas conseguidas por los hermanos Janica e Ivica Kostelic. Fue detenido en Kazajistán, donde permanece a la espera de la resolución de un recurso con el que busca evitar su extradición a Croacia. Su defensa sostiene que el proceso de extradición debe agotar las instancias legales correspondientes antes de que pueda ser trasladado para responder por los cargos que se le atribuyen.
La renuncia de Matesa, quien dirigía el organismo desde 2002, fue aceptada formalmente por la asamblea este miércoles. En el momento de presentarla en mayo, el dirigente señaló que la adoptaba como «un acto de responsabilidad moral y respeto hacia el deporte croata». En esa misma comparecencia, Matesa remarcó que, a su entender, los fondos destinados a la federación de esquí «no se habían utilizado de manera ilegal», una afirmación que contrasta con el alcance de la pesquisa en curso.
La elección de Varvodic llega apenas días después de la detención de otro alto responsable del Comité Olímpico Croata, Damir Segota, quien se desempeñaba como director del programa olímpico del organismo y quedó bajo arresto provisional por un mes. Segota es sospechoso de corrupción y de blanqueo de capitales en relación con los fondos concedidos a la Federación Croata de Esquí para el programa de preparación rumbo a los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026, disputados a comienzos de este año.
La detención de Segota se enmarca en la misma causa que investiga el presunto desvío de recursos hacia el esquí alpino croata, una de las disciplinas de mayor tradición en ese país balcánico. El caso ha puesto en entredicho la gestión de los fondos destinados al deporte olímpico en los años previos a la reciente cita invernal.
La investigación se mantiene abierta ante el Ministerio Público croata y, de acuerdo con la información disponible, ninguno de los siete investigados ha sido acusado formalmente ante un tribunal. En el sistema judicial croata, el arresto provisional decretado contra Segota constituye una medida cautelar que puede prorrogarse mientras avanza la instrucción, sin que implique una condena.
Varvodic, quien hasta ahora dirigía la Federación Croata de Natación, deberá afrontar en su nuevo cargo la reconstrucción de la credibilidad institucional del olimpismo croata de cara a los próximos ciclos, en un contexto marcado por la desconfianza generada por el proceso. Su elección, para un mandato acotado a dos años, se produce tras más de dos décadas de una misma dirección al frente del organismo.
El Comité Olímpico Croata no ha informado hasta el momento sobre medidas adicionales de control interno o auditorías específicas que pudiera adoptar la nueva directiva encabezada por Varvodic para prevenir irregularidades en la administración de los fondos deportivos.
El desenlace del proceso de extradición de Pavlek desde Kazajistán y la resolución de la situación procesal de Segota, aún bajo arresto provisional, marcarán los próximos pasos de una causa que continúa bajo investigación y que podría derivar en acusaciones formales si el Ministerio Público croata reúne los elementos necesarios para llevar el caso ante los tribunales.