La denuncia detallaba que personas ajenas a la empresa forzaron y dañaron la puerta de acceso al recinto comercial antes de saquear el interior y darse a la fuga con el botín. Según la Policía Nacional, los asaltantes provocaron cuantiosos daños materiales en las instalaciones durante el robo, ocurrido a principios de agosto.
Tras recibir el aviso, los investigadores del Grupo de Robos abrieron diligencias e iniciaron las pesquisas para identificar a los responsables del asalto. El trabajo policial dio su primer resultado el 10 de agosto, fecha en la que los agentes localizaron y detuvieron al primer sospechoso por su presunta implicación directa en el robo.
Las investigaciones continuaron abiertas hasta confirmar la participación de un segundo hombre en los hechos. Al verificar su identidad, los agentes comprobaron que ya se encontraba privado de libertad por otras causas ajenas a este procedimiento.
El pasado viernes los agentes se desplazaron hasta el centro penitenciario de Palma para tramitar su excarcelación provisional y procesarlo por el nuevo delito que se le atribuye. Tras concluir las diligencias, ambos pasaron a disposición de la autoridad judicial, que decretó el reingreso en prisión del segundo detenido.
El robo con fuerza en las cosas está tipificado en el artículo 238 del Código Penal, que agrava la pena cuando concurre el forzamiento o la rotura de puertas, muros o cerraduras para acceder al lugar donde se hallan los efectos. Los daños causados en las instalaciones constituyen, además, un delito autónomo del artículo 263, de modo que la sustracción y los destrozos pueden acumularse en la calificación.
El caso se suma a otras investigaciones recientes de la Policía Nacional en la isla, como la que llevó a la detención de una mujer en Palma por presunta explotación sexual con masajes, una operación distinta que ilustra la actividad de los grupos de investigación de la Jefatura Superior de Policía de Baleares.


