Andalucía ha vivido el Día de Europa más atípico de su historia. Las celebraciones previstas en Sevilla, Málaga y Granada fueron suspendidas o reducidas a actos institucionales de mínimos por respeto al luto decretado por la Junta. En Sevilla, el único acto fue un minuto de silencio en la sede de la Delegación del Gobierno, al que asistieron el delegado del Gobierno en Andalucía, la presidenta del Parlamento autonómico y representantes de las principales fuerzas políticas. La bandera europea que habitualmente ondea junto a la española y la andaluza en el mástil principal fue arriada a media asta, una imagen inédita que los fotógrafos de prensa captaron como símbolo de un día en el que la europeidad quedó subordinada al dolor por los dos guardias civiles. En Málaga, el acto previsto en la Plaza de la Constitución con actuaciones musicales y stands informativos de la Comisión Europea fue cancelado en su totalidad, y las lonas publicitarias que anunciaban el evento fueron retiradas durante la noche del viernes.
La coincidencia de Moreno y Montero en la primera fila de la iglesia de la Concepción de Huelva durante la misa funeral ha generado un torrente de comentarios en las redes sociales y en los pasillos del poder andaluz. Las imágenes de ambos dirigentes sentados a escasos metros, con expresión grave y sin dirigirse la palabra durante la ceremonia pero estrechándose la mano al finalizar, han sido interpretadas como un paréntesis civilizatorio en una campaña que hasta el jueves se estaba librando con una agresividad verbal sin precedentes. Fuentes del PSOE andaluz han confesado a El Hemiciclo que la imagen beneficia a ambos partidos, pero especialmente a Moreno, cuyo perfil institucional de «presidente de todos los andaluces» se refuerza en momentos de luto colectivo. Las encuestas de tracking que ambos partidos manejan internamente muestran que la suspensión de la campaña ha congelado la tendencia al alza que el PSOE estaba experimentando desde el debate de Canal Sur, lo que podría dificultar la remontada socialista en la última semana.
En Canarias, la situación es de una complejidad institucional y logística extraordinaria. El archipiélago afronta simultáneamente la crisis sanitaria del Hondius y el luto por los guardias civiles, dos emergencias que compiten por los recursos de seguridad, los equipos de comunicación y la atención mediática de las autoridades autonómicas. El presidente Clavijo ha tenido que dividir su agenda entre el Centro de Coordinación de Emergencias de Granadilla, donde ha supervisado los preparativos de la evacuación, y las llamadas protocolarias de pésame a las familias de los guardias civiles y a las autoridades de Huelva. La Delegación del Gobierno en Canarias ha reforzado la seguridad en los puertos de Santa Cruz y Las Palmas ante la presencia de periodistas internacionales que cubren la llegada del Hondius, mientras que los actos del Día de Europa en la capital tinerfeña se redujeron a una ofrenda floral ante la bandera europea en la Plaza de España, un acto al que asistieron apenas unas cien personas bajo la mirada indiferente de los turistas que ocupaban las terrazas cercanas.
Los Patios de Córdoba ofrecen la cara amable de una jornada dominada por el luto y la incertidumbre. El festival, que se celebra del 5 al 18 de mayo, ha registrado esta semana cifras históricas de visitantes que han desbordado todas las previsiones municipales. Según los datos del Ayuntamiento de Córdoba, más de cuatrocientas mil personas habían visitado los patios participantes hasta el viernes, un veintitrés por ciento más que en las mismas fechas del año anterior. El barrio de la Judería, que concentra la mayor densidad de patios concursantes, ha tenido que cerrar el acceso peatonal en tres ocasiones esta semana por alcanzar el aforo máximo permitido. Los propietarios de los patios, vecinos de toda la vida que abren sus casas al público durante quince días, han expresado su satisfacción por la respuesta pero también su preocupación por los daños que la masificación provoca en las estructuras de unas viviendas centenarias que no fueron diseñadas para recibir a miles de personas diarias. El concejal de Cultura ha anunciado que el Ayuntamiento estudiará la posibilidad de ampliar los patios concursantes para descongestionar las zonas más saturadas y ha recordado que la declaración de la UNESCO como patrimonio inmaterial obliga a proteger tanto la tradición como el entorno urbano que la acoge.
Las celebraciones del Día de Europa en Madrid se desarrollaron con normalidad pero con un tono más sobrio que en años anteriores. La Representación de la Comisión Europea en España organizó un acto en la Casa de Europa de la calle Castellana al que asistieron embajadores, eurodiputados y representantes de organizaciones pro-europeas. El evento, que incluyó una mesa redonda sobre el futuro de la defensa europea y un coloquio sobre la crisis arancelaria con Trump, arrancó con un minuto de silencio por los guardias civiles de Huelva que los asistentes guardaron de pie junto a las banderas de los veintisiete Estados miembros. En Barcelona, el acto central se celebró en el Palau de la Generalitat, donde el president pronunció un discurso en catalán y en castellano reivindicando la vocación europeísta de Cataluña y pidiendo una respuesta comunitaria firme frente a las amenazas arancelarias de Trump.
Las celebraciones más cargadas de simbolismo tuvieron lugar en Ceuta y Melilla, donde el Día de Europa adquiere cada año un significado especial por la condición de las dos ciudades como territorios europeos en el norte de África. En Ceuta, el acto de Feijóo en la Plaza de África monopolizó la jornada, pero también hubo celebraciones organizadas por el gobierno local y por la comunidad educativa, con desfiles de estudiantes portando banderas europeas y actividades lúdicas en el Parque Marítimo del Mediterráneo. En Melilla, la Asamblea organizó una sesión especial dedicada a los fondos europeos recibidos por la ciudad en el marco financiero 2021-2027, una sesión que sirvió para reivindicar la necesidad de que el próximo marco presupuestario incremente la dotación para ambas ciudades autónomas. El presidente de Melilla, del PP, se sumó a la propuesta de Feijóo sobre el estatuto de regiones ultraperiféricas y anunció que solicitará una audiencia con la comisaria europea de Cohesión Territorial.
La AEMET ha puesto un punto de preocupación adicional sobre el mapa territorial. La Agencia ha activado avisos amarillos por lluvias y tormentas para mañana domingo y el lunes en once comunidades autónomas: Andalucía, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Extremadura, Madrid, Aragón, Navarra, La Rioja, Cataluña, Comunidad Valenciana y Región de Murcia. Las previsiones indican que un frente atlántico cruzará la Península de oeste a este dejando precipitaciones acumuladas de entre veinte y cuarenta litros por metro cuadrado en amplias zonas del interior peninsular, con posibilidad de tormentas fuertes acompañadas de granizo en puntos de Castilla-La Mancha y Aragón. La preocupación inmediata se centra en dos eventos programados para el lunes: el funeral de Estado en Huelva, que podría verse afectado por las lluvias en el suroeste, y la evacuación del Hondius en Tenerife, donde las previsiones son más favorables pero donde cualquier cambio inesperado en las condiciones de mar podría complicar el desembarco.
El mapa de España cierra este sábado como un mosaico de emociones encontradas. Andalucía llora, Canarias contiene el aliento, Córdoba florece, Ceuta reivindica su europeidad y once comunidades miran al cielo preguntándose si la lluvia respetará los actos del lunes. Los siete relojes de esta tarde marcan horas diferentes, pero todos comparten la misma urgencia: la de un país que afronta demasiados frentes simultáneos con la entereza de quien sabe que no hay otro remedio que seguir adelante, reloj a reloj, hora a hora, comunidad a comunidad.


