El comandante de la Policía boliviana, Adrián Álvarez, informó este jueves que el vehículo ingresó al condominio bajo el argumento de que trasladaría a una persona herida, pero los agentes lo revisaron al salir y hallaron varios maletines con billetes repartidos en distintos compartimentos.
"Hábilmente camuflados", dijo el comandante Adrián Álvarez al describir cómo estaba oculto el dinero en los compartimentos del vehículo.
El monto decomisado asciende a 3.532.100 bolivianos, equivalentes a unos $293,270, a los que se suman otros $10,000 en efectivo, para un total aproximado de $303,270 que quedó bajo custodia del Ministerio Público boliviano, según precisó Álvarez.
El comandante explicó que la detención de Mariaca y de Zeballos se originó a partir de información proporcionada por un mayor de la Policía capturado horas antes en La Paz. También fueron detenidas dos personas especializadas en informática que, según su relato, habrían ingresado a la vivienda de Zeballos para borrar registros de cámaras de vigilancia, así como ocho funcionarios de la Fiscalía de Santa Cruz que acudieron a la residencia de Mariaca para, en sus palabras, "extraer documentación" relacionada con el caso.
Mariaca y Zeballos permanecen en las oficinas de la Fuerza Especial de Lucha contra el Narcotráfico de El Alto, ciudad vecina a La Paz, luego de ser trasladados desde Santa Cruz. Inicialmente estaba previsto llevarlos a la Fiscalía de esa ciudad, pero las autoridades decidieron cambiar el destino ante la posible intervención de grupos delincuenciales que, según Álvarez, buscaban "interferir en la acción policial".
Las detenciones se enmarcan en la investigación contra el presunto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, capturado en marzo pasado en Bolivia y enviado posteriormente a Estados Unidos. El vocero presidencial, José Luis Gálvez, sostuvo que las pesquisas constatan una estructura presuntamente encabezada por Mariaca y otras autoridades públicas vinculadas con el narcotráfico.
"Una estructura", señaló el vocero presidencial José Luis Gálvez al referirse a la red que, según indicó, habría estado encabezada por el fiscal general detenido junto a otras autoridades públicas.
Gálvez agregó que el desdoblamiento de los teléfonos de los detenidos permitió constatar flujos de llamadas que los relacionarían con miembros del crimen organizado.
Las capturas ocurrieron dos días después de que el Gobierno de Estados Unidos incluyera a Mariaca y a Zeballos en un listado de altos cargos y exfuncionarios de tres países a los que se les revocó el visado, acusándolos de ser "corruptos" y de "socavar gobiernos elegidos democráticamente".