La fórmula empleada por el regidor para describir ese objetivo fue que los barceloneses «se reapropien» del centro histórico, una expresión que apunta a revertir la percepción de que ese tejido urbano ha quedado reservado al uso turístico o a la actividad comercial orientada al visitante. Collboni no concretó medidas específicas de vivienda o movilidad asociadas a ese planteamiento, en un casco antiguo sometido durante años a presión turística y encarecimiento de la vivienda.
El alcalde cuestionó también el discurso económico de Feijóo, que ha reclamado preparación ante posibles «sacrificios» económicos. Collboni sostuvo que ese tipo de llamamientos suele anticipar qué sectores sociales asumirán el coste.
«He oído al señor Feijóo decir que hay que prepararse para los sacrificios. Cuando según qué partido habla de sacrificios, ya sabemos a qué parte de la sociedad le va a tocar», afirmó Jaume Collboni, alcalde de Barcelona.
El regidor completó su valoración política afirmando que a Barcelona «le sienta bien un gobierno socialista en Madrid», en referencia al Ejecutivo que preside Pedro Sánchez. Collboni no detalló en qué políticas concretas basaba esa afirmación, más allá de situarla en el terreno de la relación institucional entre la capital catalana y el Gobierno central.
El encuentro se produjo mientras Barcelona encadena episodios de lluvias intensas que han puesto a prueba su infraestructura de drenaje. El contexto meteorológico ha sido recurrente en varias comunidades este otoño: este mismo mes, Pedro Sánchez visitó Oliva, en la provincia de Valencia, para constatar sobre el terreno los daños de un temporal que dejó, según confirmó entonces el propio presidente, una zona gravemente afectada.
Collboni accedió a la alcaldía de Barcelona en junio de 2023, cuando fue investido con los votos del PSC y el apoyo de PP y comunes, pese a que Xavier Trias (Junts) había sido la lista más votada. El pulso entre el uso vecinal y el turístico del centro no es nuevo: la ciudad aprobó en 2017 el Plan Especial Urbanístico de Alojamientos Turísticos (PEUAT) para limitar la apertura de nuevas plazas hoteleras en Ciutat Vella, uno de los primeros instrumentos de este tipo en España.
El acto fue la segunda edición de un ciclo de encuentros dedicados a analizar la realidad de distintas ciudades españolas, con Barcelona como protagonista y patrocinio de Ibercaja. Collboni utilizó el espacio tanto para exponer su visión sobre el modelo urbano de la capital catalana como para fijar posición frente al Partido Popular en el debate nacional sobre política económica.



