|
PortadaParlamentoDeportesOpinión
IBEX 35
Última hora
  1. Musk llama «buena idea» a la fusión Tesla-SpaceX y confirma los comités que la estudian
  2. Un juez colombiano ordena prisión preventiva por amenazar a la familia de De la Espriella
  3. Feijóo afirma que un okupa puede quedarse años en tu casa con un ticket de pizza

Musk llama «buena idea» a la fusión Tesla-SpaceX y confirma los comités que la estudian

«Depende realmente de los comités especiales de ambas compañías», dijo Elon Musk, consejero delegado de Tesla y SpaceX, que se apartó de la negociación por conflicto de interés.

Por Redacción de El Hemiciclo·
4 min de lectura
Comentarios
Retrato de Elon Musk
Retrato de Elon MuskFoto: Gage Skidmore, CC BY-SA 4.0

Elon Musk calificó este jueves de «buena idea» una eventual fusión entre Tesla y SpaceX durante una conferencia con inversores, y confirmó que ambas compañías han constituido comités especiales de consejeros independientes para estudiar la operación. El propio Musk se apartó de la negociación al reconocer que es parte en conflicto. SpaceX subió un 8% en bolsa tras el anuncio; Tesla, un 1,8%.

Musk no anunció una operación cerrada, sino un proceso formal. Los comités, integrados por consejeros independientes de cada compañía, se crearon a petición de los accionistas, según detalló en la conferencia. El matiz resulta determinante: cualquier fusión necesitará el voto favorable del 50% de los accionistas de Tesla para prosperar, un umbral que figura en la documentación societaria para inversores y que no admite atajos.

«Creo que sería una buena idea, pero depende realmente de los comités especiales de ambas compañías.» — Elon Musk, consejero delegado de Tesla y SpaceX, conferencia con inversores, este jueves.

El contexto financiero añade presión al calendario. SpaceX acaba de presentar su primer beneficio como compañía cotizada, y Musk anticipó ante los inversores unos ingresos recurrentes anuales de entre 500.000 millones y un billón de dólares al cierre de 2027, impulsados por la demanda de centros de datos en órbita y por el ciclo de la inteligencia artificial. Se trata de una guía de la propia compañía, no de una cifra auditada, y conviene leerla con esa cautela.

El mercado llevaba semanas especulando con este escenario. Barclays había sugerido que un acuerdo podría anunciarse antes de la junta anual de Tesla, prevista para diciembre. No era la primera vez que Musk hablaba en público de una fusión entre sus dos mayores compañías, pero sí es la primera ocasión en la que existe un vehículo formal —los comités especiales— para discutirla con algo más que declaraciones.

Munster eleva al 95% la probabilidad

La reacción de los analistas ha sido inmediata. Gene Munster, socio director de Deepwater Asset Management, elevó su estimación tras conocer el anuncio.

«Antes de esto habría dicho que había un 90% de probabilidades de que ocurriera algo en los próximos dos años. Ahora diría que el 95%. Podría incluso ser en el próximo año.» — Gene Munster, socio director de Deepwater Asset Management, este jueves.

Justus Parmar, consejero delegado de Fortuna Investments, aportó el argumento que las cifras de Musk no explican por sí solas: la lógica financiera de un grupo combinado. Tesla genera caja con un negocio de automoción de márgenes altos, reforzado por la futura llegada de los robotaxis, mientras que SpaceX consume capital a un ritmo que solo se sostiene con acceso permanente a los mercados. Esa complementariedad explica buena parte del interés inversor, más allá de las sinergias tecnológicas que Musk enumeró: software de superinteligencia, diseño de chips, la planta Terafab, robótica, lanzamientos a órbita con la constelación Starmind y conectividad.

Cada una de esas piezas tiene sentido por separado. Juntas, dibujarían un conglomerado vertical sin parangón reciente en el capitalismo cotizado, con una integración que daría a los inversores una sola puerta de entrada a todo el ecosistema Musk y a SpaceX acceso a la caja de Tesla para financiar una exploración espacial intensiva en capital.

Ese mismo diseño concentra los riesgos. Una estructura cotizada única acumularía exposición regulatoria, cuestiones de gobernanza y una dependencia reforzada de una sola persona al frente de ambas compañías. A ello se suma el problema de la valoración: sin una referencia pública reciente que fije el tipo de cambio entre las acciones de Tesla y SpaceX, cualquier ecuación de canje exigiría un arbitraje que, de momento, nadie ha explicado.

El procedimiento tiene precedentes en el propio imperio de Musk. En 2016 Tesla absorbió SolarCity, la empresa de paneles solares presidida por el propio empresario, en una operación de 2.600 millones de dólares que un grupo de accionistas llevó a los tribunales de Delaware por conflicto de interés; Musk fue absuelto en 2022. La figura del comité de consejeros independientes que ahora se activa busca precisamente blindar la decisión frente a ese riesgo societario.

Musk puso el freno preceptivo al señalar que sería prematuro dar la fusión por hecha. El calendario apunta a la junta anual de Tesla, prevista para diciembre, y hasta entonces cada declaración pública tiene capacidad de mover el precio de ambos valores, como ya ocurrió este jueves.

El efecto indirecto sobre el Euríbor

El impacto directo en España es limitado, pero no nulo. La operación no toca tipos de interés, por lo que el efecto sobre el Euríbor a 12 meses sería indirecto: un movimiento de este calibre en el mayor valor de renta variable del mundo altera el apetito global por el riesgo, y eso se transmite con retraso a los diferenciales periféricos y a las hipotecas variables españolas. El contexto bursátil europeo ya refleja tensiones propias, como muestra la resistencia del Ibex 35 en los 19.000 puntos pese al Brent por encima de los 110 dólares.

Los proveedores españoles de componentes de automoción integrados en la cadena de suministro de Tesla quedarían expuestos a cualquier reorganización industrial derivada de un grupo combinado. A ello se suma un efecto sobre la política de retribución: una Tesla más orientada a financiar la actividad espacial de SpaceX dispondría de menos margen para recompras de acciones, lo que afectaría a los fondos europeos con exposición al valor.

Si la operación llegara a materializarse y se percibiera como un nuevo episodio de concentración tecnológica en Estados Unidos, reforzaría el argumento de quienes en la Unión Europea reclaman mecanismos de capital paciente propio frente a la escala que alcanzan los grandes grupos estadounidenses, un debate que el Banco Central Europeo ha seguido de cerca en los últimos ejercicios.

La próxima cita con capacidad de despejar el proceso es la junta anual de Tesla, prevista para diciembre. Hasta entonces, la fusión seguirá siendo lo que es hoy: una idea calificada de «buena» por su principal impulsor, pendiente del dictamen de dos comités independientes y del voto de los accionistas.

Fuentes

  1. Merca2merca2.es

Material del que parte esta pieza. El texto es propio; los enlaces llevan al original.

¿Qué te ha parecido esta pieza?

Siguiente en Internacional →Un juez colombiano ordena prisión preventiva por amenazar a la familia de De la Espriella
¿Tienes información para ampliar esta noticia? Escríbenos por el canal para informantes — protegemos a las fuentes.¿Error en este artículo? → Infórmanos

Comentarios

Comentas como Anónimo — seudónimo generado localmente, sin cuenta
0/1000

Cargando la conversación…

Los comentarios son anónimos. El Hemiciclo no registra IPs ni vincula comentarios a cuentas de usuario. Tu seudónimo y tus comentarios se guardan solo en este dispositivo. Conexión cifrada (HTTPS).

Sigue leyendo en El Hemiciclo