La pieza subastada no es un modelo de serie: se trata de un ejemplar único de carrocería shooting brake, concebido expresamente para la ocasión y pensado desde el diseño como objeto de colección más que como vehículo de uso. Denza, la marca de lujo del fabricante chino BYD, aterrizó en Europa a mediados de 2025 tras una trayectoria previa centrada en el mercado asiático, donde opera desde 2014.
El acabado interior incorpora madera de roble en todos los paneles y detalles en amatista alrededor de los botones y la pantalla central, mientras que el logotipo de Chopard aparece grabado en los reposacabezas y proyectado en el haz de luz de bienvenida del vehículo. Bajo esa carrocería de alta joyería se esconde una mecánica de altas prestaciones: el conjunto de motores supera los 1.150 CV y permite una aceleración de 0 a 100 km/h en menos de tres segundos, cifras propias de los superdeportivos con los que la marca busca medirse en Europa.
El coche incorpora además la tecnología de carga rápida Flash Charging, que según las especificaciones de la firma permite completar una recarga total en nueve minutos, uno de los tiempos más bajos anunciados hasta ahora en el segmento eléctrico de lujo.
Quien se adjudicó la pieza no se llevó únicamente el automóvil. El lote incluía una colección de equipaje a medida fabricada por Shiro y una pareja de relojes Chopard personalizados con el logotipo de Denza en el fondo de la caja. El modelo femenino, un Happy Sport de 36 milímetros en oro rosa ético de 18 quilates, está valorado en 35.200 euros en su versión original, mientras que el masculino, un Alpine Eagle de 41 milímetros en el mismo material, alcanza los 72.700 euros.
La operación se enmarca en la estrategia de Denza para ganar visibilidad en un mercado europeo dominado por marcas con décadas de trayectoria como Porsche, Ferrari o Lamborghini. La firma, que hasta hace poco más de un año era prácticamente desconocida fuera de Asia, ha optado por vincular su imagen a eventos de alto perfil social como palanca de entrada, una fórmula que otros fabricantes han empleado antes al desembarcar en el continente.
La gala amfAR, dedicada a recaudar fondos para la investigación sobre el VIH y el sida, cuenta con un historial de subastas de objetos de alto valor vinculados al mundo del motor y el lujo. El precio de salida de 115.000 euros situaba ya al Denza Z9 GT en la franja de modelos de gama alta de Mercedes-AMG o BMW, antes de que las pujas sucesivas multiplicaran por más de seis esa cifra inicial hasta los 700.000 euros finales.


