La iniciativa se suma a un historial de cuestionamientos hacia la gestión de Infantino al frente del organismo rector del fútbol mundial, cargo que ocupa desde 2016, cuando asumió tras la salida de Joseph Blatter en medio de un escándalo de corrupción que derivó en investigaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos y en decenas de imputaciones a exdirigentes.
El proyecto que ahora cuestionan los firmantes consistiría en la creación de una sociedad comercial dentro de la estructura de la FIFA, un movimiento orientado a captar inversión privada para financiar competiciones y programas de desarrollo del fútbol a nivel global. Los promotores de la petición sostienen que ese esquema abriría la puerta a intereses financieros ajenos al deporte en decisiones que hasta ahora corresponderían a las federaciones nacionales y a los propios aficionados.
Para Panamá, cualquier reconfiguración en la gobernanza de la FIFA tiene un peso directo, pues la Federación Panameña de Fútbol (Fepafut) depende de las políticas y los recursos que distribuye el organismo con sede en Zúrich, Suiza, tanto para el desarrollo de las categorías menores como para la organización de eliminatorias mundialistas, en las que la selección nacional, la Marea Roja, ha competido en las últimas citas.
La petición en Change.org no constituye un mecanismo vinculante dentro de los estatutos de la FIFA, que reservan la elección o remoción del presidente al Congreso de la FIFA, integrado por las 211 federaciones miembro, entre ellas la panameña. Cualquier cambio en la presidencia requeriría, conforme a esos estatutos, el respaldo de una mayoría cualificada de las federaciones en un congreso ordinario o extraordinario, un procedimiento que no se ha activado hasta el momento según la información disponible.
Los organizadores de la coalición no han detallado un número específico de firmas ni un plazo para presentar la petición ante las autoridades del fútbol mundial. Tampoco se ha dado a conocer si agrupaciones de aficionados en América Latina, incluidas las de Panamá, figuran entre los promotores o firmantes de la iniciativa.
La FIFA no se ha pronunciado públicamente sobre la petición ni sobre las críticas al proyecto de la sociedad comercial. Infantino, por su parte, ha defendido en apariciones públicas previas que las reformas impulsadas durante su gestión han permitido incrementar los fondos de desarrollo distribuidos a las federaciones miembro, entre ellas las de la región centroamericana y caribeña. La coalición de aficionados, en cambio, valora el nuevo proyecto como la culminación de una serie de ataques del dirigente contra ese modelo de gobernanza.
El precedente más cercano de una movilización contra la cúpula de la FIFA se remonta a la crisis de 2015, cuando la difusión de la trama de corrupción llevó a la renuncia de Blatter y a una revisión profunda de los estatutos del organismo, que introdujo límites de mandato y mecanismos de transparencia financiera aún vigentes.
En el ámbito centroamericano, la gobernanza del fútbol también ha estado marcada por episodios de escrutinio: la Concacaf, confederación a la que pertenece Panamá junto con el resto de federaciones de la región, atravesó en la última década procesos de reforma institucional tras las imputaciones derivadas del mismo caso de corrupción que involucró a dirigentes de varios países del área.
La discusión sobre el modelo comercial de la FIFA llega en un momento en que el organismo gestiona los preparativos de competiciones internacionales de gran escala, cuyos ingresos por derechos de transmisión y patrocinio constituyen la principal fuente de financiamiento para los programas de desarrollo que reciben las federaciones nacionales, incluida la Fepafut.
De cara a los próximos meses, el desenlace de esta controversia dependerá de si la petición logra traducirse en una presión formal dentro del Congreso de la FIFA, el único órgano estatutariamente facultado para modificar la presidencia del organismo. Hasta entonces, la iniciativa permanece en el terreno de la movilización ciudadana digital, sin que se haya confirmado un cronograma de discusión institucional sobre el proyecto de sociedad comercial ni sobre la permanencia de Infantino en el cargo.