El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, presentó este martes en Lucena —corazón de la Subbética cordobesa— un plan de empleo que, según el PP-A, generará 8.200 puestos de trabajo, ante una comitiva de 1.200 personas, mientras la ministra de Hacienda y candidata socialista, María Jesús Montero, concentraba en Huelva a 400 simpatizantes en un acto en el que denunció el cierre de 47 consultorios rurales atribuido a la gestión sanitaria de la Junta. El contraste de movilización y mensaje define el sexto día de una campaña que, según la encuesta del Centro de Estudios Andaluces (CENTRA) con 4.800 entrevistas, sitúa al PP-A al filo de la mayoría absoluta con el 42,4% de los votos y al PSOE-A en su peor registro histórico, a once días de los comicios del 17 de mayo.
El mapa electoral según CENTRA
La encuesta del CENTRA —organismo público dependiente de la Junta de Andalucía— asigna al PP-A entre 53 y 56 escaños sobre los 109 que componen el Parlamento andaluz, umbral que roza pero no supera la mayoría absoluta fijada en 55. El PSOE-A obtendría entre 25 y 27 escaños con el 20,1% del voto, una cifra que, de confirmarse el 17-M, constituiría el peor resultado de los socialistas andaluces desde la restauración democrática. Vox repunta hasta el 14,4%, lo que le situaría entre 17 y 19 escaños, recuperando terreno respecto a sondeos anteriores de la misma campaña.
Por qué importa este momento
Andalucía es la comunidad autónoma más poblada de España, con más de ocho millones y medio de habitantes, y ha sido históricamente el principal feudo electoral del PSOE: los socialistas gobernaron la Junta de manera ininterrumpida durante 37 años, entre 1982 y 2018, cuando Moreno alcanzó la presidencia por primera vez apoyado por Ciudadanos y Vox. Que el partido que construyó ese dominio hegemónico compita ahora por su mínimo histórico de representación parlamentaria convierte estas elecciones en un indicador de primer orden sobre el estado del socialismo territorial en España. Además, el resultado determinará si Moreno puede gobernar en solitario o necesitará, de nuevo, acuerdos con la derecha radical.
El plan de empleo de Moreno en la Subbética
El acto de Lucena permitió al presidente andaluz situar la economía y la creación de empleo en el centro de su oferta electoral. El plan presentado contempla 8.200 puestos de trabajo, aunque el material disponible no detalla ni el horizonte temporal ni las partidas presupuestarias concretas del programa. La elección de la Subbética cordobesa, comarca con una economía articulada en torno al aceite de oliva, la artesanía del mueble y el turismo interior, responde a una estrategia de campaña centrada en el mundo rural, donde el PP-A ha consolidado posiciones en las últimas citas electorales.
La ofensiva socialista sobre la sanidad rural
Montero eligió Huelva para elevar el tono de la denuncia sanitaria, apuntando al cierre de 47 consultorios rurales como síntoma de una gestión de la Junta que, a juicio del PSOE-A, deteriora la cobertura sanitaria en los municipios pequeños. La sanidad pública en Andalucía es competencia exclusiva de la Junta desde la transferencia completada en 1984, y el Servicio Andaluz de Salud (SAS) gestiona una red que incluye hospitales, centros de salud y consultorios locales distribuidos por las ocho provincias. El cierre o la reducción de horarios de consultorios en núcleos rurales es una cuestión recurrente en los debates autonómicos de varias comunidades, vinculada a la escasez de médicos de familia y a criterios de racionalización del gasto sanitario.
La brecha de movilización como termómetro
La diferencia entre los 1.200 asistentes al acto de Moreno en Lucena y los 400 que acompañaron a Montero en Huelva es, por sí sola, un dato de campaña relevante, aunque los actos electorales en municipios con distinta población y capacidad organizativa no son directamente comparables. Lo que sí resulta significativo es que el PSOE-A no ha logrado articular, en lo que va de campaña, una movilización de base que contraste con la ventaja que los sondeos otorgan al PP-A. La energía del candidato que encabeza las encuestas frente a la dificultad de remontar desde posiciones de desventaja es una dinámica reconocible en procesos electorales de sistemas bipartidistas en declive.
Vox y la aritmética parlamentaria
El repunte de Vox hasta el 14,4% —17 a 19 escaños— complica la hipótesis de una mayoría absoluta del PP-A en solitario y, al mismo tiempo, garantiza que la formación de Santiago Abascal mantendrá un grupo parlamentario con capacidad de influencia en San Telmo. Si el PP-A no alcanza los 55 escaños, deberá decidir entre una investidura con apoyo explícito de Vox —como ocurrió en 2018— o una abstención pactada. Ningún escenario de gobierno del PP-A con los datos actuales pasa por acuerdos con el centroizquierda, dado el abismo aritmético que separa a ambos bloques.
Once días para el 17-M
Con once días de campaña por delante, los sondeos pueden capturar movimientos de última hora, aunque la volatilidad electoral tiende a reducirse cuando la ventaja entre el primer y el segundo partido supera los 20 puntos porcentuales, como sucede en este caso. El PSOE-A tiene escaso margen para revertir un resultado que los datos actuales sitúan en mínimos históricos, mientras que el PP-A juega a consolidar una ventaja que podría traducirse en gobierno en solitario o en una dependencia renovada de Vox. El 17 de mayo cerrará, en todo caso, un ciclo político iniciado en 2018 que transformó el mapa autonómico más relevante de España.


