La botella conmemorativa, de vidrio no retornable de 75 centilitros con tapón de rosca, reproduce la etiqueta con la que la marca se presentó en el mercado hace 120 años. Pensada como objeto de coleccionismo, recupera la estética del Cabreiroá de principios del siglo XX, cuando el balneario y su templete modernista formaban parte de la vida social y termal de Verín.
La etiqueta evoca a los agüistas que acudían al enclave y a las aguadoras, encargadas del transporte y la distribución del agua en aquella época. Entre los visitantes históricos del balneario figura Santiago Ramón y Cajal, Premio Nobel de Medicina, que analizó las aguas, certificó sus propiedades mineromedicinales y contribuyó a que fueran declaradas de utilidad pública, un reconocimiento que impulsó el prestigio de la marca y del propio balneario.
Además de la edición física, Cabreiroá ha puesto en marcha un museo virtual accesible desde su web para divulgar la evolución de la marca a lo largo de sus 120 años y su vínculo con el manantial y el territorio donde nació. La iniciativa busca ampliar el alcance de la celebración más allá de la botella conmemorativa, conectando el pasado de la marca con las generaciones actuales de consumidores.
Verín es un territorio singular por su tradición de aguas mineromedicinales y por las características hidrogeológicas de su entorno, un rasgo sobre el que Cabreiroá ha construido buena parte de su identidad comercial como «el agua de la tierra del agua». En 2006 la marca celebró su centenario e inició una nueva etapa dentro de Corporación Hijos de Rivera, con la modernización de sus instalaciones y una apuesta por la protección del entorno natural del manantial.
«Desde que incorporamos Cabreiroá a nuestra familia no hemos dejado de creer en su enorme potencial de crecimiento, gracias a la extraordinaria calidad de sus aguas. Mantenernos fieles a su esencia ha sido un reto, pero también un recorrido muy gratificante para todos los equipos y personas que han ido formando parte de la historia de este proyecto. Por eso, celebrar ahora su 120 aniversario, que coincide con los 120 años de nuestra compañía, supone un aliciente adicional para seguir apostando por Cabreiroá y compartir este hito con las personas que llevan generaciones eligiéndonos», afirma Ignacio Rivera, presidente ejecutivo de Corporación Hijos de Rivera.
El deporte ha ocupado un lugar destacado en la trayectoria de la marca durante las últimas décadas. Cabreiroá ha sido agua oficial de la Selección Española de Fútbol y ha acompañado a clubes y competiciones desde la base hasta el ámbito profesional, especialmente en Galicia, con presencia en disciplinas como el rugby, el surf, el remo, el hockey, el fútbol sala o la escalada. Su recorrido deportivo convive con la actualidad de otros patrocinadores del sector, presentes en citas como el reciente Masters 1000 de París que reparte 974.370 euros al campeón.
El portfolio de la marca incluye Cabreiroá agua mineral natural, Cabreiroá con Gas y Magma de Cabreiroá, agua con gas procedente del mismo manantial, a las que se suman otras referencias del grupo como Agua de Cuevas o Fontarel. Ciento veinte años después, la compañía sigue reivindicando su origen gallego como «el agua de la tierra del agua».