"Mi pierna sigue mejorando, pero por desgracia, en ciertas actividades y esquiando todavía tengo dolores", escribió Brignone en su cuenta de Instagram. "Por esta razón, junto con el equipo médico, hemos decidido intervenir quirúrgicamente", añadió la deportista en el mismo mensaje difundido por ella.
La esquiadora detalló que el objetivo principal de la cirugía sería retirar la placa y limpiar la zona de la rodilla, con la posibilidad de intervenir también en el menisco. "Esta última decisión se tomará directamente durante la operación de esta tarde", precisó, en referencia a que la actuación sobre el menisco dependería de lo que observara el equipo médico una vez iniciada la intervención.
El origen de la lesión se remonta al 3 de abril de 2025, apenas diez días después de que Brignone conquistara su segundo título en la Copa del Mundo de esquí alpino. Ese día sufrió una caída durante una prueba de eslalon gigante en los Campeonatos de Italia, disputados en Val di Fassa, que le provocó una fractura del platillo tibial y la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, una de las lesiones más severas del circuito.
La recuperación se extendió por casi ocho meses. Brignone volvió a calzarse los esquís de manera oficial el 26 de noviembre de 2025, en un proceso de rehabilitación que puso en duda su capacidad de llegar a tiempo a la cita olímpica de febrero de 2026, apenas diez semanas después de reanudar el entrenamiento sobre nieve.
Las dudas quedaron despejadas. Poco más de dos meses después de su regreso a la competencia, la italiana logró el oro olímpico en la prueba de supergigante disputada el 10 de febrero de 2026 en Cortina d'Ampezzo, sede de los Juegos Olímpicos de Invierno. Cinco días más tarde, el 15 de febrero, repitió el triunfo en el eslalon gigante, con lo que se consagró como doble campeona olímpica en la misma edición.
Tras ese doble título, Brignone dio por concluida su temporada 2025/26, sin participar en las últimas pruebas del calendario de la Copa del Mundo de esquí alpino, con el fin de priorizar el manejo médico de la rodilla que la había limitado durante buena parte del año.
El regreso desde una lesión de esta gravedad hasta un doble oro olímpico en menos de un año es un antecedente escaso en el esquí alpino. El estadounidense Bode Miller y la propia estadounidense Lindsey Vonn figuran entre los referentes que retornaron a la elite tras cirugías de ligamento cruzado, aunque la mayoría necesitó temporadas completas de readaptación antes de volver a los podios; el caso de Brignone comprimió ese calendario de forma inusual.
En términos médicos, las cirugías posteriores para retirar el material de osteosíntesis —placas o tornillos colocados en una primera intervención— son un procedimiento habitual entre atletas de alto rendimiento que han sufrido fracturas. La decisión sobre si intervenir también el menisco durante la misma operación, como planteó la esquiadora, suele adoptarse en el propio quirófano según el estado de los tejidos.
El anuncio se produjo cuando la italiana debía iniciar la preparación física de cara al arranque de la temporada 2026/27. El calendario internacional contempla el inicio de la nueva campaña el fin de semana del 24 y 25 de octubre de 2026, con un eslalon gigante en Sölden, Austria, tradicional sede de apertura del circuito.
La segunda cirugía en la misma rodilla en poco más de un año abre un margen de incertidumbre sobre esos plazos. El Campeonato Mundial de esquí alpino de 2027, previsto para comienzos de febrero en Crans-Montana, Suiza, figura como el otro gran objetivo competitivo en el horizonte de la deportista.
Hasta el momento no se ha precisado un plazo estimado de recuperación tras esta intervención ni se ha confirmado si la esquiadora estará en condiciones de disputar las primeras pruebas de la temporada 2026/27. Tampoco se informó sobre el centro médico ni el equipo quirúrgico a cargo de la operación anunciada para la tarde de este martes.