La operación se enmarca en un año de reacomodo accionario para Banistmo, uno de los bancos de mayor tamaño de la plaza panameña. El 18 de diciembre de 2025 se formalizó su salida del Grupo Cibest de Colombia (Bancolombia), tras lo cual la entidad pasó a manos de Inversiones Cuscatlán Centroamérica, Grupo Financiero BSC, un conglomerado financiero centroamericano. La adquisición se completó el 30 de junio de este año y, este 27 de agosto, el banco presentó su nueva imagen y colores corporativos, en una transición que mantiene el nombre comercial pero busca diferenciar visualmente a Banistmo de su etapa bajo el paraguas de Bancolombia.
La presidenta de Banistmo, Aimeé Sentmat de Grimaldo, dijo a La Prensa que el proceso de absorción de La Hipotecaria puede tomar alrededor de seis meses, siempre que la Superintendencia de Bancos de Panamá otorgue el visto bueno. Sentmat de Grimaldo precisó que la fusión responde a la intención de reforzar el manejo de la cartera hipotecaria de la entidad y aclaró que Banistmo actuaría como la entidad sobreviviente en la eventual absorción. La operación, sostuvo, permitiría a Banistmo convertirse en uno de los principales actores del financiamiento de vivienda en el país, en un momento en que el sector busca recuperar dinamismo.
"Con esta fusión seremos uno de los principales jugadores en el mercado de viviendas de nuestro país", destacó la presidenta de Banistmo.
El trámite ante el regulador bancario
El trámite regulatorio que deben surtir ambas entidades pasa por la presentación formal de la solicitud de aprobación de la fusión ante la Superintendencia de Bancos de Panamá, el organismo encargado de supervisar el sistema bancario nacional y de autorizar este tipo de operaciones societarias conforme a la legislación bancaria vigente. En estos procesos, el regulador evalúa, entre otros aspectos, la solvencia de la entidad resultante, la concentración de mercado y el impacto sobre los depositantes y acreedores de los bancos involucrados.
Las cifras de ambas entidades permiten dimensionar el peso de la eventual fusión dentro del sistema financiero panameño. Al cierre de diciembre de 2025, Banistmo reportaba activos por $10,573.2 millones y una cartera crediticia de aproximadamente $7,152.4 millones, de acuerdo con las estadísticas financieras de la Superintendencia de Bancos de Panamá. Banco La Hipotecaria, por su parte, registraba activos cercanos a $1,000 millones y una cartera crediticia aproximada de $917.1 millones al cierre del mismo periodo, según los reportes estadísticos del regulador.
En conjunto, ambas instituciones sumarían activos superiores a los $11,500 millones y una cartera crediticia que superaba los $8,000 millones al cierre de 2025, lo que colocaría a la entidad resultante entre los actores de mayor peso en el financiamiento de vivienda del país, un segmento disputado entre la banca privada panameña y entidades especializadas como la propia La Hipotecaria.
Banco La Hipotecaria mantiene una trayectoria enfocada casi de manera exclusiva en el crédito para vivienda, un nicho que ha desarrollado durante varias décadas en el mercado panameño. Su absorción por parte de Banistmo, de concretarse, supondría la integración de esa cartera especializada dentro de la estructura de un banco universal con una base de más de 600,000 clientes y presencia en la mayoría de los segmentos del negocio bancario, desde banca corporativa hasta banca de consumo.
El movimiento se produce en un sector bancario que ha vivido cambios accionarios relevantes en los últimos años, en un país cuyo centro bancario internacional —uno de los pilares históricos de la economía nacional junto al Canal de Panamá y la Zona Libre de Colón— ha sido objeto de sucesivas operaciones de compraventa y fusión entre entidades locales y regionales. La salida de la banca extranjera de origen europeo y estadounidense de la plaza panameña en la última década ha favorecido la entrada de grupos financieros centroamericanos y latinoamericanos, un proceso de reconfiguración del que la propia adquisición de Banistmo por el conglomerado centroamericano forma parte.
Al anunciar el cierre de la adquisición, Federico Nasser Facussé, presidente de Grupo Financiero BSC, había señalado que uno de los objetivos de la nueva etapa del banco sería fortalecer la marca, los productos, los servicios y las capacidades de la entidad en el mercado panameño. La fusión con La Hipotecaria, de aprobarse, se sumaría a esa estrategia de consolidación.
De obtenerse el aval de la Superintendencia de Bancos de Panamá, el siguiente hito del proceso será la ejecución operativa de la absorción, que según los plazos estimados por la presidenta de Banistmo podría extenderse hasta cerca de seis meses desde la solicitud formal. Ese periodo incluiría la integración de sistemas, personal y cartera crediticia de La Hipotecaria dentro de la estructura de Banistmo, sin que hasta el momento se hayan precisado detalles sobre el futuro de la marca La Hipotecaria ni sobre eventuales ajustes en la planilla de ambas entidades tras la fusión.