La mayoría de los trabajos previos sobre este grupo de ciervos se concentraron en Nepal y Pakistán, y dejaron la India peninsular como un vacío de conocimiento pese a que allí habita un linaje propio y endémico de los Ghats, según el equipo investigador. La escasez de datos anteriores convierte esta investigación en una de las primeras aproximaciones sistemáticas al comportamiento territorial de la especie en la región.
Para reconstruir el mapa de idoneidad del hábitat, el equipo —con participación del Centro Sálim Ali de Ornitología e Historia Natural (SACON)— combinó cámaras trampa y rastreo de señales sobre el terreno con un modelo estadístico de aprendizaje automático. El despliegue permitió registrar 85 localizaciones de la especie a lo largo de 247 recorridos, una muestra que sirvió para calibrar las variables ambientales asociadas a la presencia del muntíaco.
La altitud, la cobertura arbórea y las precipitaciones anuales resultaron ser los factores que más favorecen la presencia del ciervo, según el modelo desarrollado por los autores. La vegetación densa, la disponibilidad de agua y las zonas elevadas le proporcionan refugio frente a depredadores y estabilidad frente a las oscilaciones climáticas.
El análisis señaló como áreas de alta probabilidad de presencia la Reserva de Tigres de Sathyamangalam, los Nilgiris y las divisiones forestales de Gudalur y Erode. El Santuario de Vida Silvestre de Cauvery Norte y la Reserva de Tigres de Mudumalai obtuvieron una probabilidad de media a alta, en un corredor de hábitat que atraviesa varias figuras de protección de Tamil Nadu.
Sathyamangalam, entre tigres y leopardos
Esta región forma parte de un punto caliente de biodiversidad de alcance mundial, donde el muntíaco comparte territorio con tigres, leopardos, cuones, hienas rayadas, gaures y sambares. La coexistencia de tantas especies de gran tamaño explica en parte el papel ecológico del pequeño ciervo, que actúa como presa habitual de los grandes carnívoros de la zona además de dispersar semillas por el sotobosque.
Uno de los hallazgos centrales del estudio es que buena parte del hábitat adecuado para la especie se sitúa fuera de la red de áreas protegidas. El trabajo identificó cuatro grandes concentraciones de hábitat, con un gradiente que crece de oeste a este, lo que apunta a que el animal prefiere las zonas más húmedas de los bosques tropicales del sur de Tamil Nadu, muchas de ellas sin régimen de protección legal reforzado.
Esa localización expone al muntíaco a las principales amenazas descritas en el estudio: la tala, la caza furtiva, el avance de la agricultura y la urbanización, además de la invasión de malezas, la contaminación y la erosión del suelo. La pérdida y fragmentación del hábitat, unida a la degradación general del entorno, limita el acceso del animal a los recursos que necesita para sobrevivir, según los autores.
La especie cuenta en la India con una protección parcial bajo el Anexo III de la Ley de Protección de la Vida Silvestre de 1972, la norma que estableció el marco legal vigente para la conservación de fauna en todo el territorio indio. Ese nivel de protección es inferior al que reciben otras especies emblemáticas de la misma región, como el tigre o el elefante asiático.
Preocupación menor pese a la presión local
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza clasifica al muntíaco de la India como especie de preocupación menor a escala global, una categoría que, según el propio estudio, podría no reflejar con precisión la situación de las poblaciones locales, dependientes de la conservación efectiva de su hábitat en los Ghats.
El muntíaco de la India pertenece a un grupo de ciervos de pequeño tamaño propios de los bosques húmedos del sur y el sudeste asiático. Estudios moleculares recientes reconocen doce especies dentro de este grupo, y la población del sur del país constituye un linaje propio, distinto genéticamente de sus parientes del subcontinente y del sudeste asiático.
Se trata de un animal solitario y omnívoro, que se alimenta de pasto, arbustos y frutos, y que ocasionalmente consume huevos de aves y pequeños animales. Prefiere las masas forestales densas, con sotobosque frondoso, un tipo de vegetación cada vez más escaso a medida que avanza la fragmentación forestal en el sur de la India.
Los autores concluyen que la conservación de la especie pasa por mantener un hábitat ecológicamente adecuado dentro y fuera de las áreas protegidas y por reducir al mínimo las molestias de la actividad humana en los corredores forestales que conectan las reservas de Tamil Nadu. El trabajo se suma a la investigación sobre cómo la expansión de asentamientos y la agricultura remodelan los ecosistemas forestales del sur de Asia, una dinámica que otros estudios recientes han documentado también en entornos insulares, como el proceso de recuperación descrito en la isla de Redonda tras la retirada de cabras y ratas.

