La consulta ciudadana, requisito previo para avanzar en proyectos de infraestructura financiados con fondos de descentralización, contó con la participación de la Autoridad Nacional de Descentralización, la Dirección de Participación Ciudadana y Transparencia de la Alcaldía de Panamá —encabezada por Sol De Obaldía— y la Dirección de Planificación Urbana, a cargo de David Tapia. También estuvo presente la Junta Comunal de Santa Ana, representada por Kira Ponce Brunell, instancia que canaliza las demandas vecinales ante el municipio capitalino.
El resultado unánime, sin votos en contra ni abstenciones, es infrecuente en audiencias públicas de corregimientos con alta densidad poblacional y necesidades de infraestructura contrapuestas, lo que lo convierte en un dato relevante dentro del historial de consultas ciudadanas promovidas por la Alcaldía de Panamá.
Un diagnóstico que retrata la inseguridad en el sector
La Alcaldía de Panamá presentó, junto con la propuesta conceptual, un diagnóstico comunitario que documenta las condiciones del entorno del Club de Leones. Según ese informe, el 37% de los residentes de Santa Ana evita ciertos espacios públicos del corregimiento por la presencia de pandillas, mientras que el 28% percibe mayor sensación de inseguridad después de las 6:00 p.m. El mismo diagnóstico revela una disposición favorable hacia la intervención: el 77% de los consultados manifestó interés en participar en talleres de formación una vez concluida la renovación.
La apuesta de la Alcaldía de Panamá, según se desprende de la presentación hecha ante los vecinos, es que la recuperación física del centro deportivo —dotándolo de gimnasio, piscina techada y áreas de capacitación— contribuya a reactivar el uso del espacio público en un sector del casco antiguo con marcada presión urbana. El corregimiento de Santa Ana, uno de los más antiguos de la capital, ha sido históricamente escenario de programas de renovación urbana desde la restauración del Casco Antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1997, proceso que ha combinado inversión pública con tensiones por el desplazamiento de residentes de bajos ingresos.
Dos etapas y un financiamiento por descentralización
El proyecto se ejecutará en dos fases. La primera, concluida entre 2022 y 2024, consistió en mejoras de la infraestructura existente, principalmente en baños y verjas. La segunda etapa, sometida a consulta en esta audiencia, contempla el desarrollo del diseño conceptual durante 2026 y una ejecución de obra proyectada para el período 2027-2028.
El financiamiento de esta segunda fase recaerá sobre la Autoridad Nacional de Descentralización, entidad encargada de transferir competencias y recursos del Órgano Ejecutivo hacia los municipios y juntas comunales del país. Este mecanismo se ha convertido en una de las principales vías de financiamiento para obras comunitarias en los corregimientos de la capital, en paralelo a las partidas que se negocian anualmente en las vistas presupuestarias de la Asamblea Nacional dentro del Presupuesto General del Estado.
La cifra de B/. 8 millones estimada para la renovación total no ha sido desglosada públicamente por partidas —diseño, construcción, equipamiento—, detalle que previsiblemente se precisará en la etapa de contratación, cuando el proyecto deba pasar por el refrendo del contralor general de la República, trámite obligatorio para todo contrato que comprometa fondos públicos por encima de los montos establecidos en la legislación de contrataciones públicas.
La audiencia se enmarca en un modelo de planificación urbana participativa que la Alcaldía de Panamá ha promovido en distintos corregimientos capitalinos para proyectos de espacio público, movilidad y recuperación de mercados municipales. La Dirección de Participación Ciudadana y Transparencia fue creada precisamente para institucionalizar este tipo de consultas, cuyo valor, en experiencias anteriores, ha dependido de que los compromisos asumidos en audiencia se traduzcan en ejecución presupuestaria efectiva.
La Junta Comunal de Santa Ana deberá dar seguimiento al cumplimiento del cronograma anunciado, función que corresponde a los representantes de corregimiento como enlace directo entre la comunidad y las autoridades municipales y nacionales involucradas. Ni la Alcaldía de Panamá ni la Autoridad Nacional de Descentralización han detallado hasta el momento el calendario de desembolsos que respaldará la obra.
De cara a los próximos meses, el proyecto deberá completar su fase de diseño conceptual durante lo que resta de 2026 antes de iniciar los procesos de licitación pública requeridos para adjudicar la construcción, cuyo arranque está previsto para 2027. Los vecinos de Santa Ana, mientras tanto, esperan que la renovación del Club de Leones se traduzca en la reactivación de un espacio que, según el propio diagnóstico municipal, buena parte de la comunidad ha dejado de frecuentar.