|
PortadaParlamentoDeportesOpinión
IBEX 35
Última hora
  1. Una nueva denuncia por agresión sexual señala al alcalde de Algeciras, que no dimite
  2. El vicealcalde de Alicante niega conocer el caso VPP: «Ni tengo constancia»
  3. Las lluvias de otoño arrastran ceniza y lodo del incendio de Burgohondo a los embalses

Feijóo llama a dar la espalda a Montero mientras Abascal acusa a Moreno de pactar con el PSOE: la campaña andaluza se incendia a cinco días del 17-M

El CENTRA advierte de que el PP pierde fuelle y corre riesgo real de perder la mayoría absoluta con Vox subiendo al 14,4%, mientras el PSOE se hunde por debajo del 20% en los últimos trackings internos

Por Redacción de El Hemiciclo· Sevilla / Madrid· · Actualizado:
12 min de lectura
Comentarios
Feijóo llama a dar la espalda a Montero mientras Abascal acusa a Moreno de pactar con el PSOE: la campaña andaluza se incendia a cinco días del 17-M
Foto: Partido Popular, CC0

A cinco días de que los andaluces acudan a las urnas, la campaña del 17-M ha entrado en su fase más ácida. Alberto Núñez Feijóo pidió este miércoles a Andalucía «darle la espalda a Montero, la ministra de los chanchullos», mientras Santiago Abascal, desde otro escenario, cargaba contra Juanma Moreno por «acercarse más al PSOE que a Vox» y reivindicaba el mandato de los votantes de derechas para que su partido forme parte del próximo gobierno autonómico. Entre ambos fuegos, la última oleada del CENTRA — el centro de estudios demoscópicos de la Junta— ha confirmado el dato que más nerviosismo genera en Génova: el PP pierde fuelle y la mayoría absoluta ya no es segura.

El marco numérico de la campaña revela una paradoja que los estrategas de los tres grandes partidos analizan con la misma inquietud pero desde ángulos opuestos. El PP se mantiene como primera fuerza con un rango del 43-44% en la media de encuestas, pero el techo que hace tres semanas se situaba en 57 escaños ha descendido hasta los 54-55, peligrosamente cerca del umbral de la mayoría absoluta fijado en 55 diputados. La explicación está en la fuga por la derecha: Vox ha crecido del 10,3% al 14,4% según el CENTRA, un ascenso de cuatro puntos que coincide cronológicamente con la entrada de Abascal en campaña y con el endurecimiento del discurso migratorio de Macarena Olona-sucesora Manuel Gavira.

Para el PSOE, los números dibujan un escenario que fuentes internas describen con una palabra que no suelen pronunciar en público: catástrofe. El partido de María Jesús Montero no logra superar el 20% en ninguno de los últimos cinco sondeos publicados, lo que supondría el peor resultado del socialismo andaluz en 44 años de historia autonómica.

Feijóo ha decidido convertir esa debilidad en el eje de su intervención en los últimos días de campaña. Su estrategia es sencilla y agresiva: vincular a Montero con el caso Koldo, con la gestión fiscal del Gobierno central y con la regularización de migrantes, tres asuntos que, según los sondeos cualitativos del PP, generan rechazo transversal en el electorado andaluz de centro-derecha. «Los andaluces saben perfectamente quién es la ministra de los chanchullos», repitió Feijóo en un acto en Málaga, utilizando un término coloquial que busca conectar con el votante medio más que con los titulares de los periódicos.

Pero el flanco que más preocupa en Génova no es el PSOE, sino Vox. Abascal ha endurecido su discurso hasta un punto que rompe explícitamente la lógica del bloque de derechas. En Almería, acusó a Moreno de «gobernar como un socialista con corbata azul» y aseguró que Vox tiene «el mandato de los andaluces para formar parte del próximo gobierno». La frase contiene una ambigüedad calculada: no aclara si ese mandato implica coalición o mera presión parlamentaria, pero establece las bases para una negociación post-electoral en la que Abascal pretende fijar precio.

El campo de batalla real, sin embargo, se libra en las circunscripciones medianas. Córdoba, Huelva y Málaga son las tres provincias donde la transferencia PP-Vox puede alterar el resultado final. En Córdoba, el CENTRA sitúa al PP en 8 escaños (necesita 9 para blindar la absoluta), mientras Vox sube de 1 a 2. En Huelva, el PP baja de 5 a 4 y Vox entra con 1. En Málaga, la distribución se mantiene pero con márgenes de un escaño que convierten cada décima porcentual en decisiva. Los equipos de análisis de los tres partidos coinciden en un diagnóstico: el resultado no se decidirá por las grandes tendencias nacionales, sino por la movilización diferencial en estas tres provincias.

Sánchez ha decidido intervenir en la recta final. Fuentes de Moncloa confirman que el presidente planea regresar a Andalucía el sábado para un acto conjunto con Montero en La Línea de la Concepción, un bastión socialista donde el PSOE confía en movilizar al voto obrero que las encuestas dan por desmovilizado. La elección del enclave no es casual: La Línea, con su cercanía a Gibraltar y su problemática socioeconómica, permite a Sánchez hablar de soberanía, empleo y Europa en un solo discurso, evitando la trampa del debate nacional que ha lastrado a Montero durante toda la campaña.

El debate de Canal Sur del domingo añadió un elemento de incertidumbre. Los analistas coinciden en que Moreno salió reforzado al proyectar una imagen «presidencial» que contrasta con la agresividad de sus rivales, pero el dato de audiencia — el más bajo de un debate electoral andaluz desde 2012— sugiere que una parte significativa del electorado ya ha decidido su voto o, peor aún, ha decidido no votar. La participación se ha convertido en la variable oculta que puede alterar todas las proyecciones: si cae por debajo del 58%, el PP pierde la absoluta casi con certeza; si supera el 63%, la consolida.

Lo que está en juego el domingo trasciende Andalucía. Un Moreno con mayoría absoluta reforzaría a Feijóo como líder indiscutible de la oposición y como alternativa presidencial creíble. Un Moreno obligado a pactar con Vox — el tercer pacto autonómico tras Extremadura y Aragón— alteraría la narrativa nacional y obligaría al PP a gestionar la contradicción entre su discurso de moderación y su práctica de coaliciones. Y un PSOE por debajo del 20% en su histórico granero andaluz abriría un debate interno sobre el liderazgo de Montero que ni Ferraz ni Moncloa desean afrontar a un año de unas hipotéticas generales.

¿Qué te ha parecido esta pieza?

Siguiente en Comunidades →Las lluvias de otoño arrastran ceniza y lodo del incendio de Burgohondo a los embalses
¿Tienes información para ampliar esta noticia? Escríbenos por el canal para informantes — protegemos a las fuentes.¿Error en este artículo? → Infórmanos

Comentarios

Comentas como Anónimo — seudónimo generado localmente, sin cuenta
0/1000

Cargando la conversación…

Los comentarios son anónimos. El Hemiciclo no registra IPs ni vincula comentarios a cuentas de usuario. Tu seudónimo y tus comentarios se guardan solo en este dispositivo. Conexión cifrada (HTTPS).

Sigue leyendo en El Hemiciclo