La ausencia de alerta temprana dejó a la población civil sin margen de reacción durante unos bombardeos que volvieron a concentrarse en infraestructuras energéticas, un objetivo recurrente de Moscú desde el inicio de la invasión en febrero de 2022. Zelenski situó el fallo en la cadena de cooperación con los socios occidentales, de los que depende buena parte del sistema de detección y seguimiento de misiles que emplea Ucrania.
A la denuncia del presidente se sumó la alerta de Serhii Beskrestnov, asesor del mandatario en asuntos tecnológicos y una referencia en la guerra electrónica ucraniana, que advirtió de un apagón parcial de los terminales Starlink en las últimas horas. Según Beskrestnov, esa pérdida de potencia impidió ejecutar varias misiones militares en el frente.
Los terminales Starlink, propiedad del empresario estadounidense Elon Musk, se han convertido en una pieza esencial de las comunicaciones militares ucranianas desde los primeros meses de la guerra, cuando sustituyeron a infraestructuras de telecomunicaciones dañadas o destruidas por los bombardeos rusos. Su uso se extiende al mando de drones, la coordinación de artillería y el enlace entre unidades en zonas donde la red convencional ha quedado inoperativa.
Beskrestnov vinculó el apagón parcial con lo que describió como "la situación política actual", sin precisar más sobre el origen técnico o administrativo del fallo. La afirmación llega en un momento de atención sobre el papel de Musk en el conflicto, después de episodios previos en los que el empresario condicionó o limitó la cobertura del servicio en determinadas zonas del frente, como el repliegue ucraniano en torno a Jersón a finales de 2022.
La escalada en los ataques con misiles coincide con otros episodios de tensión en el entorno del mar Negro, como el ataque con drones que hundió un carguero frente a Bulgaria, el segundo de este tipo registrado en apenas una semana en esa zona. Los incidentes refuerzan la imagen de un conflicto que, más de cuatro años después de su inicio, mantiene abiertos múltiples frentes además del terrestre, incluido el energético y el marítimo.
El Gobierno ucraniano no ha concretado públicamente qué aliados fallaron en el suministro de información de inteligencia antes del ataque del lunes, ni si se trata de un fallo puntual o de una restricción deliberada. Tampoco ha detallado el alcance exacto del apagón de Starlink ni su duración, mientras continúan las labores de restablecimiento del suministro eléctrico en las zonas afectadas por los bombardeos de las dos últimas noches.

