Radev convocó tras el ataque a la embajadora rusa en Bulgaria, Eleonora Mitrofanova, para una reunión de la que no ha trascendido el contenido íntegro. El mandatario evitó atribuir directamente la responsabilidad a Moscú, pero en un vídeo difundido en redes sociales apuntó que el resultado del ataque favorece a la parte rusa.
"El resultado beneficia a la Federación Rusa", declaró el primer ministro búlgaro, Rumen Radev, en un vídeo difundido en redes sociales.
El episodio se suma al registrado apenas una semana antes en las mismas aguas, cuando otros dos buques comerciales sufrieron ataques con drones. La repetición de los incidentes en un plazo tan breve ha elevado la preocupación de Sofía sobre la seguridad de las rutas comerciales que cruzan el mar Negro, corredor estratégico para la exportación de grano y mercancías desde los puertos ucranianos y de la región tras el estallido de la guerra en Ucrania en 2022.
La petición de Radev a la Alianza Atlántica llega en un contexto de tensión creciente en la cuenca del mar Negro. Bulgaria, miembro de la OTAN desde 2004, comparte litoral con Rumanía, Ucrania, Rusia, Georgia y Turquía en un espacio marítimo convertido en escenario recurrente de incidentes desde que Moscú rechazara renovar la tregua sobre ataques a buques de carga a principios de mes.
El mar Negro constituye una arteria logística esencial tanto para las exportaciones de cereal ucraniano como para el tránsito energético ruso. Un ataque contra un barco de carga en el puerto ucraniano de Odesa fue atribuido a Rusia tras la negativa de Vladímir Putin a prorrogar la tregua naval, según informaciones publicadas a principios de octubre.
La sucesión de dos ataques con drones contra cargueros en apenas siete días dibuja un patrón que las autoridades búlgaras no han esclarecido. No se ha confirmado públicamente la autoría de ninguno de los dos incidentes, y las pesquisas sobre el paradero de los once tripulantes desaparecidos continúan abiertas, con un balance de víctimas y daños que de momento se limita a los datos trasladados por la agencia EFE.
El episodio llega en un momento de reconfiguración diplomática en el frente ucraniano, mientras el presidente Volodímir Zelenski rechaza un relevo presidencial impuesto desde Washington o Moscú en medio de las negociaciones sobre el futuro del conflicto. La seguridad marítima en el mar Negro figura entre los asuntos pendientes de cualquier eventual acuerdo, dado que ninguna de las partes ha mostrado disposición a ceder el control de esas rutas.
