El vídeo, difundido por el propio Quiles en sus redes sociales —donde acumula cientos de miles de seguidores—, muestra el instante en que el activista sube al autobús que recogía en la Plaza de Colón de Madrid a los miembros de la Brigada de la Legión que habían participado el lunes en el desfile de la Fiesta Nacional presidido por el Rey. El vehículo los llevaba de vuelta a su base de Viator, en Almería.
En las imágenes se escucha a varios legionarios corear el nombre de Quiles y vocear cuando este lanza la expresión «a los rojos», una consigna que remite a la retórica de la Guerra Civil. La escena se grabó en un desplazamiento vinculado a un acto oficial, el desfile militar del 12 de octubre, enmarcado este año en un calendario de adelanto electoral.
El procedimiento abierto por el Ejército de Tierra busca determinar si la conducta de los militares implicados vulnera el régimen disciplinario de las Fuerzas Armadas, que exige neutralidad política a sus miembros tanto dentro como fuera de servicio. La Ley Orgánica de régimen disciplinario de las Fuerzas Armadas contempla sanciones para comportamientos que comprometan la imagen de neutralidad institucional del Ejército, especialmente en actos públicos o derivados de su actividad oficial.
Quiles, identificado con posiciones de extrema derecha, se ha convertido en los últimos meses en una figura de notoriedad mediática por su activismo digital y su presencia recurrente en actos y polémicas, como la relacionada con la hija del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Su grabación con los legionarios se suma a una serie de intervenciones que buscan proyección en redes a través de la confrontación con figuras o símbolos vinculados al espacio político de izquierdas.
La neutralidad política de las Fuerzas Armadas es un principio consolidado desde la Transición: el artículo 8 de la Constitución de 1978 encomienda a los Ejércitos la defensa del ordenamiento constitucional, y las sucesivas reglas de comportamiento del militar, recogidas en las Reales Ordenanzas de 2009, prohíben expresamente manifestaciones de signo político en acto de servicio o con el uniforme.
El episodio coincide con un clima de especial sensibilidad mediática sobre el tono en torno al 12 de octubre, como reflejó la polémica de un narrador de Es Radio que llamó «subnormales» a quienes critican la fecha.
Por el momento no se ha concretado el alcance de las posibles sanciones ni el número exacto de militares bajo escrutinio dentro del procedimiento abierto por el Ejército de Tierra.

