El planteamiento no se presenta como una oferta cerrada, sino como una vía de exploración sobre cómo coordinar candidaturas en la cámara alta en circunscripciones donde el margen entre obtener representación o quedarse fuera puede ser mínimo. La fórmula concreta de ese posible entendimiento —si implicaría renuncias pactadas o algún otro mecanismo— no está definida ni confirmada oficialmente por ninguna de las dos partes.
El movimiento no surge aislado. Feijóo ya había admitido conversaciones con Vox sobre la cámara alta, según recoge la pieza Feijóo confirma negociaciones con Vox por el control del Senado, lo que sitúa el Senado como uno de los escenarios donde ambas formaciones buscan maximizar su representación conjunta frente al bloque de izquierdas.
El sistema de elección del Senado, regulado por la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, otorga a cada provincia peninsular cuatro senadores elegidos mediante voto limitado a tres candidatos, un mecanismo que premia a las candidaturas capaces de concentrar el voto. Esa particularidad explica por qué los acuerdos entre formaciones afines han sido recurrentes en la cámara alta desde la Transición, a diferencia del Congreso, donde el reparto proporcional reduce el incentivo a pactar listas conjuntas.
Vallés enmarcó esa estrategia en una campaña que, según su análisis, no dependerá únicamente del respaldo global de cada partido, sino de cómo se traduzcan los votos en escaños en cada circunscripción. El resultado, sostuvo, podría quedar condicionado por diferencias ajustadas en provincias concretas más que por el apoyo agregado a nivel nacional.
«Vamos a asistir a una batalla escaño a escaño», apuntó Vicente Vallés, periodista, durante el telediario de Antena 3.
La disputa por el Senado coincide con los reajustes internos que los grandes partidos ultiman en sus candidaturas. El PP colocó a Cayetana Álvarez de Toledo y a Borja Sémper en los puestos dos y tres de su lista por Madrid, según detalla la pieza sobre la lista del PP por Madrid, mientras el PSOE afrontó tensiones en Palencia, donde relevó a su candidato y los cuatro afiliados que integraban la lista renunciaron, como recoge la información sobre el relevo del candidato socialista.
Ambas formaciones continúan perfilando sus listas definitivas de cara al 29 de noviembre. La fórmula para el Senado, mientras no se confirme, sigue en terreno de negociación, en una campaña en la que, según Vallés, cada provincia puede convertirse en un frente decisivo para la composición final de las cámaras.

