El auto de procesamiento eleva el estatus procesal de los cuatro investigados, que pasan a ser procesados tras la instrucción desarrollada en la Audiencia Nacional, el tribunal competente para los delitos de terrorismo cometidos en España. A los cuatro dirigentes se les atribuye un papel de facilitación material o logística en la preparación del atentado, sin que ello suponga por sí mismo la autoría directa de la colocación del artefacto explosivo.
La onda expansiva del ataque no quedó confinada al recinto de la Guardia Civil: alcanzó una parada de autobús cercana, donde un hombre que esperaba el transporte público perdió la vida junto a la niña, cuya muerte marcó la memoria del atentado. Las casas-cuartel de la Benemérita fueron un objetivo recurrente de ETA durante sus décadas de mayor actividad, cuando los coches bomba golpearon dependencias policiales y sus viviendas familiares en distintos puntos de España.
El procesamiento no equivale a una condena: los cuatro dirigentes siguen amparados por la presunción de inocencia hasta que, en su caso, se celebre juicio oral y recaiga sentencia firme. El siguiente trámite será la apertura de ese juicio, en la que la Fiscalía y las acusaciones deberán concretar las penas solicitadas para cada procesado en función del grado de participación atribuido en la instrucción.
Los delitos de terrorismo con resultado de muerte no prescriben conforme al Código Penal, lo que ha permitido mantener o reabrir causas por atentados cometidos hace más de dos décadas a medida que avanzan las investigaciones sobre la cadena de mando de la banda. Un informe de la Guardia Civil sobre el atentado de Santa Pola señaló inicialmente a cinco jefes de la organización como posibles responsables, uno más de los finalmente procesados en esta resolución.
Causas de este tipo han seguido activas en la Audiencia Nacional incluso después del cese definitivo de la actividad armada de ETA, anunciado en octubre de 2011, y de su disolución formal en mayo de 2018. El tribunal especializado instruyó durante años las piezas sobre la estructura de mando responsable de ordenar los ataques, una labor que se prolongó mucho después del final de la violencia.
La Audiencia Nacional mantiene abiertas distintas piezas vinculadas a atentados históricos de ETA, en paralelo a otros procedimientos de actualidad que también tramita, como el que mantiene en prisión provisional a Milojevic, líder de los Tribuns, por riesgo de fuga, un caso de naturaleza distinta pero ventilado ante el mismo órgano judicial.
El auto de procesamiento fija ahora el marco de la causa contra los cuatro antiguos dirigentes, cuyo paso siguiente será la eventual apertura de juicio oral por el atentado de Santa Pola.

