Santos Cerdán ocupó la Secretaría de Organización del PSOE, uno de los puestos con mayor capacidad de influencia sobre la confección de candidaturas, los nombramientos provinciales y la gestión de cargos públicos. Desde esa posición tejió una red de apoyos entre dirigentes territoriales que ahora, tras su salida del primer plano orgánico, afrontan el reto de mantener su proyección política sin el respaldo directo de quien les colocó.
La permanencia de estos perfiles en posiciones relevantes se produce mientras la dirección federal del PSOE trabaja en la confección de listas, un proceso que tradicionalmente mide el peso real de las distintas corrientes internas. Que varios nombres asociados al círculo de Cerdán mantengan sitio preferente apunta a que su desplazamiento del cargo orgánico no se ha trasladado de forma automática a la arquitectura territorial del partido.
El organigrama interno del PSOE ha atravesado distintos reajustes desde que estalló el caso que llevó a Cerdán a perder su cargo, un episodio que se sumó a otras salidas relevantes en la cúpula en los últimos meses. Entre ellas, la de Juan Lobato, exdirigente socialista en la Comunidad de Madrid cuya marcha abrió una crisis en la federación madrileña. La gestión de estos relevos ha sido uno de los asuntos que más tensión ha generado dentro de la organización.
Entre los dirigentes próximos a Cerdán, al menos dos ven reducida su posición de cabeza de lista al número dos de la candidatura correspondiente, un movimiento que recorta su margen sin suponer su apartamiento completo del proceso. Ese tipo de reubicación suele interpretarse en el argot interno de los partidos como una fórmula intermedia entre la permanencia y la penalización explícita.
La Ley Orgánica del Régimen Electoral General no impone a los partidos restricciones específicas sobre la confección de sus listas más allá de los requisitos de elegibilidad, por lo que estas decisiones quedan en el terreno de la discrecionalidad orgánica. El reparto de puestos en caso de dirigentes señalados por causas judiciales ya generó fricciones en anteriores remodelaciones entre las ejecutivas federal y territoriales.
No es la primera vez que una salida en la cúpula socialista obliga a recolocar a su entorno: la dimisión de José Luis Ábalos como secretario de Organización en 2021 y su posterior salida del grupo parlamentario en 2024 reconfiguraron los apoyos territoriales que había articulado desde el aparato federal, el mismo puesto que luego ocupó Cerdán.
El trasfondo de este reacomodo coincide con la precampaña de otras formaciones: Santiago Abascal, líder de Vox, recorrerá Menorca, Mallorca e Ibiza este fin de semana en un calendario que ilustra el pulso de las principales fuerzas de cara a las próximas urnas.
El alcance definitivo de los cambios solo podrá valorarse cuando se hagan oficiales las candidaturas cerradas en los próximos congresos y procesos de primarias territoriales.
