Rojas sitúa el origen de esa fama en el trabajo de Bharat Aggarwal, bioquímico e investigador del MD Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas, quien publicó más de 120 artículos sobre la curcumina entre los años noventa y 2020. En esos estudios, según recoge el cardiólogo, Aggarwal sostenía que la sustancia servía para «casi todo»: prevenir el cáncer, el alzhéimer, la diabetes, la inflamación y las enfermedades cardiovasculares.
Esas publicaciones tuvieron una repercusión notable y fueron citadas en miles de estudios posteriores, lo que consolidó a la cúrcuma como uno de los suplementos más populares del mercado.
«La consecuencia inesperada es que la cúrcuma se acabó convirtiendo en uno de los superalimentos más famosos del mundo», ha explicado el cardiólogo Aurelio Rojas.
El propio MD Anderson Cancer Center abrió en 2012 una investigación interna sobre el trabajo de Aggarwal que derivó en la retractación de alrededor de 30 de sus estudios, por motivos que Rojas describe como «manipulación de imágenes y por problemas en la integridad de los datos». Ese episodio, sostiene el cardiólogo, obliga a revisar con cautela buena parte de la literatura científica que sustentó la reputación de la curcumina durante años.
Rojas atribuye los resultados positivos observados en ciertos experimentos a un problema metodológico más que a un efecto biológico real, a «cómo la curcumina interfería con los propios experimentos». El argumento central es que la molécula, administrada en las condiciones habituales de consumo, apenas llega a concentraciones relevantes en sangre antes de ser eliminada por el organismo.
Una revisión publicada en 2017 en el 'Journal of Medicinal Chemistry' fue especialmente crítica con la molécula, según recuerda Rojas, al cuestionar su capacidad real de actuar en el organismo humano a las dosis que suelen consumirse en suplementos. Pese a ello, el cardiólogo matiza que la curcumina sí presenta algunos beneficios inflamatorios y metabólicos, aunque limitados.
«Pero de ahí a decir que desinflama tu cuerpo, previene el cáncer, el alzhéimer o las enfermedades de corazón, aquí hay un mundo científico», ha señalado el cardiólogo Aurelio Rojas.
La difusión de un hallazgo preliminar hasta convertirse en certeza popular tiene precedentes conocidos en la divulgación científica, un fenómeno que también atraviesa debates recientes sobre el papel de la tecnología en la ciencia, como el que recoge una cita de Víctor Hugo sobre máquinas e ideas en el contexto de la IA.
Como recomendación práctica, Rojas ha aconsejado combinar la cúrcuma con pimienta negra, ya que esta mezcla mejora la absorción de la curcumina en el organismo. Es la única indicación concreta que ofrece el cardiólogo para quienes, pese a sus matizaciones, deseen seguir incorporando la especia a su dieta.
