"Con efecto inmediato, hay un alto el fuego energético en la guerra entre Rusia y Ucrania. Ambas partes lo han acordado. ¡No lo rompan!", escribió Trump. El anuncio se produjo en un momento de tensión creciente entre Washington y Kyiv: días antes, el mandatario estadounidense afirmó que era hora de que Ucrania tuviera un nuevo presidente, tras las críticas de Zelensky a un acuerdo sobre el diésel entre Estados Unidos y Rusia.
Zelensky matizó el alcance del anuncio al vincularlo a una condición recíproca. "Ucrania apoya el alto el fuego, y es importante que Rusia también lo apoye", escribió en la red social X. El mandatario ucraniano añadió que su gobierno aguardaba precisiones de Washington sobre los términos antes de darlo por vigente.
"Estamos a la espera de detalles por parte de Estados Unidos. Por nuestra parte, Ucrania siempre apoya plenamente las medidas para reducir la tensión, proteger vidas y tomar las decisiones necesarias para poner fin a la guerra y garantizar una paz duradera", afirmó Volodymyr Zelensky, presidente de Ucrania.
La condición de Zelensky fue explícita: "Pero si los rusos aceptan un alto el fuego en materia energética, Ucrania también lo aceptará", sostuvo. El mismo domingo, el presidente ucraniano dijo que su país estaría dispuesto a dejar de atacar las refinerías rusas si Moscú dejaba de golpear la infraestructura energética ucraniana. En varias ocasiones, Trump había instado a Kyiv a cesar esos ataques contra las refinerías de petróleo rusas.
El respaldo europeo se manifestó con rapidez. El presidente francés, Emmanuel Macron, señaló en un mensaje en X que Francia "apoya sin reservas" una "auténtica tregua energética" aceptable para Ucrania, pero advirtió que Rusia "sigue negándose a ello e intensificando sus ataques contra la infraestructura ucraniana en las últimas horas". Macron reiteró el compromiso francés de seguir respaldando a Zelensky.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresó un mensaje similar tras una conversación telefónica con el mandatario ucraniano este domingo. Von der Leyen dijo respaldar plenamente "un alto el fuego que proteja el suministro mundial de alimentos y la infraestructura energética en Ucrania y Rusia", y advirtió que el conflicto ha entrado en una "nueva y más sombría fase".
Yandex suspende operaciones tras ataque con drones
Mientras se difundía el anuncio, los combates sobre el terreno no mostraban señales de pausa. El gigante tecnológico ruso Yandex suspendió sus operaciones en un centro de datos cerca de Moscú tras un ataque con drones ucranianos, el tercero contra sus instalaciones en la misma semana. Kyiv sostuvo que sus objetivos eran instalaciones que generan ingresos para la maquinaria bélica rusa.
Del lado ucraniano, el Servicio Estatal de Emergencias informó de que seis personas resultaron heridas en ataques rusos nocturnos sobre cuatro distritos de la región de Dnipropetrovsk, en el sureste del país. Un día antes, 23 personas, entre ellas cuatro niños, murieron en ataques rusos sobre Zaporiyia, uno de los episodios más letales de las últimas semanas.
La intensificación de los bombardeos rusos sobre Kyiv ha sido una constante reciente: una ofensiva la semana previa dejó cuatro muertos en la capital, y a comienzos de la misma semana un misil ruso impactó contra un bloque de apartamentos en Pryluky, al este de Kyiv, con un saldo de 22 muertos, entre ellos cinco niños.
El conflicto, iniciado con la invasión rusa a gran escala de Ucrania, entró en su quinto año sin que se haya alcanzado un alto el fuego territorial. Los intentos de mediación internacional, incluidos los de Estados Unidos, se han concentrado en los últimos meses en acuerdos sectoriales —como el energético— ante la imposibilidad de un pacto político integral entre Moscú y Kyiv.
El patrón de ataques mutuos contra la infraestructura energética ha expuesto a millones de personas en ambos países a cortes de electricidad y calefacción. La propia Von der Leyen enmarcó la tregua anunciada en la protección del suministro mundial de alimentos y de la infraestructura energética, un eje que ambos bandos han convertido en blanco prioritario de sus ofensivas recientes.
El anuncio de Trump se inscribe en una serie de gestos diplomáticos previos que no han derivado en compromisos verificables por ambas partes. La ausencia de una posición oficial del Kremlin deja en el aire si la tregua energética llegará a materializarse o si quedará reducida a un anuncio sin correlato en el terreno, como ocurrió en ciclos anteriores del conflicto.
"Pero si los rusos aceptan un alto el fuego en materia energética, Ucrania también lo aceptará", reiteró Volodymyr Zelensky, presidente de Ucrania, en su mensaje del domingo.
Esa condición permanece pendiente de confirmación por parte de Moscú, que no había respaldado públicamente el alto el fuego anunciado por Washington.


