Entre las víctimas mortales figuran cuatro ciudadanos saudíes y dos bangladesíes, además de un fallecido de Egipto, Jordania, Palestina, Sudán, Siria y Estados Unidos, respectivamente, de acuerdo con la Autoridad de Aviación Civil de Arabia Saudita. La embajada estadounidense en Riad señaló que estaba "al tanto de los ataques" e instó a sus ciudadanos a evitar la zona.
Un testigo que se encontraba en la terminal de vuelos nacionales describió el momento del impacto en la puerta de embarque 401. Según su relato, vio "personas heridas ante mis ojos" y afirmó que "todo el mundo corría".
Una fuente médica citada por la agencia AFP indicó que se solicitó al personal sanitario acudir a los hospitales ante lo que las autoridades describieron como una emergencia.
"Nos informaron de que nos enfrentamos a una 'situación de emergencia grave'", declaró una fuente médica a la agencia AFP tras el ataque contra el aeropuerto de Riad.
Más de una docena de ambulancias se dirigieron al recinto aeroportuario poco después del ataque, según un testigo presencial citado por la agencia Reuters. Varias aerolíneas del Golfo cancelaron sus operaciones con origen y destino en Riad: Kuwait Airways justificó la decisión citando la "situación de seguridad" en el aeropuerto, mientras que el servicio de seguimiento Flightradar registró el desvío o la cancelación de todos los vuelos programados hacia la capital saudí esa jornada.
Este mismo sábado, un proyectil cayó cerca del Aeropuerto Internacional Rey Fahd, en Dammam, en el este de Arabia Saudita, según informó la coalición que combate a los hutíes en Yemen. El episodio se suma a una serie de impactos contra infraestructura aeroportuaria saudí en las últimas dos semanas.
Un día antes, las autoridades informaron de la muerte de tres ciudadanos saudíes, entre ellos un piloto, en dos ataques distintos contra el mismo aeropuerto de Riad. Otras tres personas murieron en ataques hutíes contra dos aeropuertos saudíes los días 6 y 7 de octubre, lo que eleva a cerca de veinte el número de muertos en territorio saudí en poco más de una semana por esta vía.
Las embajadas occidentales en Arabia Saudita recomendaron a sus ciudadanos mantenerse alejados del aeropuerto. El Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido aconsejó a los británicos evitar la zona "hasta que el aeropuerto sea seguro" y estar atentos a las indicaciones de las autoridades saudíes.
El estrecho de Bab el Mandeb, paso crítico
El ataque se produce en un contexto de intensificación de los combates entre el gobierno yemení, respaldado por Arabia Saudita, y los hutíes, que controlan la mayor parte del noroeste de Yemen. El grupo sostiene que sus ataques contra territorio saudí responden al apoyo de Riad a las fuerzas gubernamentales en la guerra civil yemení.
La escalada se agravó después de que los hutíes tomaran mediante una ofensiva rápida tramos estratégicos de la costa del mar Rojo, entre ellos el puerto de Moca, situado junto al estrecho de Bab el Mandeb, el punto más angosto del mar Rojo y uno de los pasos más críticos para el transporte marítimo mundial entre Asia, Europa y África. Las fuerzas progubernamentales yemeníes afirmaron posteriormente haber "asegurado" ese estrecho.
La coalición liderada por Arabia Saudita se formó en 2015, cuando varios países árabes unieron fuerzas para evitar que los hutíes arrebataran el control de Yemen al gobierno reconocido internacionalmente. Tras años de bombardeos y combates terrestres que causaron cientos de miles de muertos y una de las peores crisis humanitarias del planeta, en 2022 se negoció un alto el fuego temporal que empezó a resquebrajarse a partir de julio.
Los hutíes anunciaron entonces un "embargo marítimo" contra Arabia Saudita e iniciaron una campaña de ataques con misiles y drones contra aeropuertos, instalaciones petroleras y buques petroleros saudíes en el mar Rojo. El grupo alegó que esas acciones constituían represalias por lo que describe como un bloqueo saudí de años de duración y por un ataque aéreo contra el aeropuerto de Saná, bajo su control.
La inestabilidad en Oriente Medio condiciona cada vez más decisiones económicas y de movilidad a escala global, una dinámica que también atraviesa debates como el del rechazo de Estados Unidos a los boicots turísticos pese a la caída de visitantes en 2025 y 2026.
La coalición liderada por Arabia Saudita prometió responder al ataque contra el aeropuerto Rey Jalid, al que calificó de "crimen de guerra".
