El recorrido, de unas tres horas, avanzó por Viaducto, Eje Central Lázaro Cárdenas, Arcos de Belén y Chapultepec hasta la sede a cargo de la secretaria Rosa Icela Rodríguez. Al contingente del IMSS se sumaron integrantes de los sindicatos del Metro, de la Fiscalía General de la República, de la Cámara de Senadores y de los electricistas, con consignas como "¡Seguro social, patrimonio nacional!", "¡Fuera Olivos!" y "¡No te vayas a enfermar porque no hay material!".
Rafael Soto Cruz, enfermero del Hospital de Cardiología del Centro Médico Nacional "Siglo XXI" y vocero del movimiento disidente, fijó postura al término de la marcha. Afirmó que el incremento salarial otorgado a la base trabajadora no bastó para contener el descontento acumulado.
"Ellos pensaban que no íbamos a volver a salir y pensaron que con su raquítico aumento nos íbamos a quedar callados, pero ya volvimos a salir", dijo Rafael Soto Cruz, vocero del movimiento disidente de los trabajadores del IMSS.
El vocero anunció que las protestas se repetirán cada ocho o diez días mientras no se abra un canal de interlocución directa entre las autoridades del instituto y el personal operativo —enfermeras, camilleros, médicos y cirujanos— que atiende los hospitales del país. Rechazó que las movilizaciones estén desgastando a los trabajadores y sostuvo que, ante la falta de respuestas, se han convertido en el principal mecanismo para hacerse escuchar.
"Nosotros no estamos cansados, de lo que estamos cansados es de no tener insumos, de lo que estamos cansados es de que piensen que no existimos, de lo que estamos cansados es de que vivan en una realidad paralela que dibujan día a día en la mañanera de salud. Estamos cansados de que nos ignoren. Entonces, no nos vamos a cansar de marchar hasta que volteen a vernos", afirmó Rafael Soto Cruz.
Soto Cruz insistió en que el movimiento no busca confrontar al gobierno federal ni al propio instituto, sino plantear un conflicto de carácter sindical con repercusiones directas en la atención médica. "Esto no es contra el instituto, esto no es contra el gobierno, esto es un tema sindical, pero es por la seguridad social de los mexicanos", sostuvo.
Más de 100 mil firmas contra Olivos
El vocero reveló que la campaña para exigir la salida de Rafael Olivos Hernández, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social, acumula alrededor de 100 mil firmas, y calculó que las 200 mil restantes podrían reunirse en unos 20 días. Como salida al conflicto, propuso que las autoridades organicen una consulta directa entre la base trabajadora sobre la permanencia del dirigente sindical. La fricción entre la dirigencia del SNTSS y las corrientes disidentes no es nueva: el sindicato, uno de los más numerosos del país, ha enfrentado pugnas internas por su representación en episodios previos de renovación de su comité ejecutivo.
El personal del sector salud ha mantenido una presencia activa en estos días en la capital, donde participó también en la Mega Procesión de las Catrinas enmarcada en las celebraciones de Día de Muertos en la Cdmx. Soto Cruz remarcó que el frente operativo está disponible para negociar en cuanto la autoridad convoque la mesa.
"Ellos tienen la potestad y muy rápido acabaríamos con las marchas. Se los dijimos, esto no es salarial, esto es por la salud de los mexicanos y en el momento en el que ellos atiendan al diálogo y hagan esta encuesta, en ese momento vamos a parar de marchar", señaló Rafael Soto Cruz.
