Cuerpo hizo el anuncio en el marco de la presentación del Barómetro de la Economía Digital, el informe anual que Ametic elabora para radiografiar el peso del sector tecnológico en la economía española. Según ese documento, el sector digital facturó 146.660 millones de euros en 2025, un 6,4% más que los 137.834 millones registrados en 2024. Se trata del quinto año consecutivo de crecimiento tras la contracción del 1,8% sufrida en 2020, coincidiendo con el primer año de la pandemia.
El impacto agregado de la economía digital sobre el conjunto de la economía española alcanzó los 455.531 millones de euros en 2025, una cifra equivalente al 27% del Producto Interior Bruto nacional, según el mismo barómetro. Ametic calcula que cada euro invertido en actividad digital genera un efecto multiplicador de 3,11 euros sobre el resto de la economía, un indicador que la patronal utiliza habitualmente para reclamar mayor inversión pública y privada en digitalización.
Por segmentos, las Tecnologías de la Información fueron el motor principal del crecimiento, con una facturación de 79.486 millones de euros y un incremento del 7,9% respecto al año anterior. El área de Comunicaciones ingresó 30.035 millones, un 3% más, mientras que los contenidos digitales crecieron un 5,2% hasta los 20.850 millones. El comercio electrónico fue la partida más dinámica, con un repunte del 20,6% hasta los 114.812 millones de euros, en línea con la consolidación de los canales de venta online tras el impulso recibido durante la pandemia.
El tejido empresarial del sector se amplió un 0,4% en 2025, hasta las 36.851 sociedades inscritas en la Seguridad Social, con las firmas de Tecnologías de la Información liderando la expansión (+0,7%, hasta 19.278 empresas). El empleo también creció: la fuerza laboral del sector aumentó un 2,4% interanual, hasta 842.596 trabajadores en activo, según el barómetro presentado por Ametic.
No todos los indicadores fueron positivos. El déficit comercial exterior del sector se agravó un 1,7%, hasta un saldo negativo de 7.312 millones de euros, un dato que refleja la dependencia española de tecnología, software y componentes importados. Además, la inversión en tecnologías de la información y comunicación por parte de las Administraciones Públicas cayó un 7,2% respecto a 2024, hasta 6.018 millones de euros.
Un pacto tripartito en la tradición del diálogo social
La convocatoria anunciada por Cuerpo se enmarca en la tradición del diálogo social español, que se remonta a los Pactos de la Moncloa de 1977 y que se ha reeditado en negociaciones sobre pensiones, teletrabajo o mercado laboral. El precedente más inmediato de negociación tripartita fue la reforma laboral de 2021, pactada entre el Gobierno, las patronales CEOE y CEPYME y los sindicatos UGT y CC OO, que sirvió de modelo para articular consensos amplios en materias con fuerte impacto económico y social.
Un eventual pacto sobre inteligencia artificial seguiría, previsiblemente, un esquema similar de mesas de trabajo, participación de los agentes sociales y un texto final que podría trasladarse a iniciativas legislativas o a recomendaciones no vinculantes, según la fórmula que finalmente se acuerde. La preocupación sindical se centra tradicionalmente en el impacto de la automatización sobre el empleo y en las garantías laborales frente a los sistemas algorítmicos de gestión de plantillas, mientras que las organizaciones empresariales suelen reclamar seguridad jurídica y flexibilidad para no frenar la inversión tecnológica.
El acuerdo añadiría una capa española al marco comunitario. El Reglamento de Inteligencia Artificial de la Unión Europea, aprobado en 2024 y en fase de aplicación progresiva, establece obligaciones crecientes para las empresas que desarrollen o utilicen sistemas de IA de alto riesgo. En el plano interno, España cuenta desde 2023 con la Agencia Española de Supervisión de Inteligencia Artificial (AESIA), con sede en A Coruña, entre cuyas funciones figura la vigilancia del cumplimiento de esa normativa europea.
Un pacto nacional tripartito no sustituiría a ese marco regulatorio, pero podría complementarlo con compromisos específicos sobre formación, reconversión profesional y condiciones laborales vinculadas a la implantación de sistemas de IA en las empresas. La cita de Ametic en Santander, que este año celebró su cuadragésima edición, se ha consolidado como uno de los foros de referencia del sector digital español para el diálogo entre la Administración, las empresas y los agentes sociales.
Ni la CEOE ni los sindicatos mayoritarios, UGT y CC OO, se habían pronunciado públicamente sobre la convocatoria en el momento de redactar esta información. El desarrollo del proceso, sus plazos concretos y el alcance final del acuerdo dependerán de las próximas semanas, cuando el Gobierno debería formalizar la invitación a las mesas de negociación, según lo avanzado por Cuerpo en Santander.

