"Con profundo recogimiento y dolor, le informamos a sus amigos, amigas y a todas y todos los colombianos que nuestro amado Antonio Navarro Wolff falleció a las 2:42 de la tarde de hoy, primero de noviembre", señala el texto difundido por sus allegados, que no detalla las causas del deceso.
Navarro Wolff fue uno de los comandantes del M-19 que negoció la desmovilización de esa guerrilla a comienzos de 1990 y pasó de la insurgencia armada a la política institucional. Ese tránsito lo llevó a la Asamblea Nacional Constituyente de 1991, que redactó la Carta Política vigente, episodio fundacional que creó la Corte Constitucional, rediseñó la Fiscalía General de la Nación y amplió los mecanismos de participación ciudadana que hoy enmarcan la vida política del país.
A lo largo de más de tres décadas en el debate público, Navarro Wolff ocupó la Gobernación de Nariño, un escaño en el Senado de la República y una cartera ministerial durante el gobierno de César Gaviria. También fue candidato presidencial en varias oportunidades, sin alcanzar la Casa de Nariño, y se mantuvo como referente de la reincorporación política, un camino que décadas después volvería a transitar el país con el acuerdo de paz suscrito con las FARC en 2016.
Entre las reacciones conocidas este domingo figura la del expresidente Álvaro Uribe Vélez, líder del Centro Democrático, quien publicó un mensaje en su cuenta de X en el que subrayó el trato institucional que mantuvo con Navarro Wolff pese a las diferencias ideológicas.
"Toda mi solidaridad con los familiares y amigos del Dr Antonio Navarro Wolff, quien falleció hoy. Su pensamiento contrario no afectó una relación respetuosa especialmente cuando coincidimos él en la Gobernación de Nariño y yo en el Gbno Nacional. El Dr Navarro daba razón de nuestro apoyo a todos los mandatarios regionales y locales sin que importara el origen político de su elección", escribió Álvaro Uribe Vélez, expresidente de Colombia, en su cuenta de X.
La relación entre el gobierno central y los mandatarios regionales que evoca Uribe sigue vigente en la agenda territorial, como ilustra la reciente conformación de un bloque de gobernadores del Pacífico para presentar proyectos al Gobierno, una dinámica que Navarro Wolff conoció de primera mano desde la Gobernación de Nariño.
La figura de Navarro Wolff queda asociada de manera indeleble al proceso constituyente de 1991, cuyo resultado transformó la arquitectura institucional colombiana. Su trayectoria, de la desmovilización del M-19 a la dirigencia política, lo situó como antecedente recurrente al que apelan los sectores que defienden la reincorporación como vía de salida a los conflictos armados en el país.