La controversia se originó en la serie de semifinales entre Flamengo y Estudiantes de la Plata, cuando el conjunto brasileño cuestionó la habilitación del defensor argentino Marcos Rojo. El Tribunal de Arbitraje Deportivo, con sede en Lausana, Suiza, había concedido en su momento una medida cautelar a favor de Estudiantes, lo que le permitió al jugador actuar sin restricciones durante esa fase del torneo.
La Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) rechazó después la protesta formal presentada por Flamengo, decisión que confirmó la final entre Estudiantes de la Plata y Palmeiras. Con ese resultado definido, la organización avanzó en los preparativos del partido, entre ellos el cronograma de venta de boletería para los dos clubes finalistas y el público general.
Según informó el medio deportivo argentino TyC Sports, Flamengo envió una nueva comunicación al TAS este viernes en la que plantea, como medida provisional, que se ordene a la Conmebol abstenerse de vender los boletos destinados a los clubes finalistas mientras no se notifique una decisión definitiva sobre el caso.
"Flamengo solicita que, como medida provisional, se ordene a la CONMEBOL que no venda los boletos destinados a los clubes finalistas hasta que se notifique la decisión final -o su parte operativa- dentro del marco de este procedimiento", se lee en la misiva enviada al tribunal.
El TAS todavía analiza el caso, de acuerdo con la información disponible. Mientras tanto, el proceso de venta de entradas ya está en marcha: arrancó el jueves 29 de octubre de manera exclusiva para clientes de Mastercard, patrocinador oficial del torneo, bajo el esquema de boletería prioritaria que aplica la organización.
Estudiantes de la Plata indicó que la venta se abrirá al público general a partir del próximo lunes, aunque esa fecha quedará sujeta a lo que resuelva el tribunal con sede en Suiza. La final está fijada en el Estadio Centenario de Montevideo, escenario que albergó la primera Copa Mundial en 1930.
La Libertadores no es ajena a las disputas por alineaciones indebidas: River Plate quedó eliminado de la edición de 2015 por Guaraní tras una resolución disciplinaria vinculada a la inscripción de jugadores, caso que entonces también escaló a instancias arbitrales. El reclamo actual pone de nuevo a prueba la capacidad de la Conmebol, con sede en Luque, Paraguay, para sostener el calendario frente a procesos todavía en curso.
La definición del caso queda en manos del TAS, cuyo fallo determinará si la venta de boletas para la final entre Estudiantes de la Plata y Palmeiras continúa según lo previsto o si enfrenta una suspensión provisional mientras se resuelve de fondo el reclamo presentado por Flamengo.