El atentado habría estado dirigido contra el funcionario y no habría sido un hecho fortuito. "El hombre fue atacado a tiros por sicarios que lo interceptaron cuando se movilizaba en su motocicleta por el barrio El Recuerdo", se detalló sobre las circunstancias del crimen. Los móviles se desconocen por ahora y quedarán en manos de la Fiscalía General de la Nación, que deberá establecer si el asesinato guarda relación con la labor de Ramírez dentro del centro de reclusión.
El Inpec se pronunció horas después a través de su cuenta institucional, donde lamentó la muerte del funcionario y pidió a las autoridades esclarecer el caso. "La labor penitenciaria no puede seguir siendo blanco de amenazas y de la violencia. Hacemos un llamado a las autoridades para esclarecer los hechos y garantizar justicia", señaló la entidad.
"Desde el Inpec lamentamos profundamente el asesinato del dragoneante Luis Francisco Ramírez, quien laboraba en la cárcel de Cali. Este crimen nos enluta y merece nuestro absoluto rechazo", Inpec Colombia, comunicado institucional.
La cárcel de Villahermosa, uno de los centros de reclusión más grandes del suroccidente del país, no es ajena a hechos violentos contra su personal de custodia. En mayo de 2022, una granada lanzada por dos hombres en motocicleta frente al penal provocó la muerte del dragoneante Juan David Andulce Hurtado. El ataque quedó registrado por una cámara de seguridad, que mostró el momento en que el parrillero de la moto arrojó el artefacto explosivo contra las instalaciones antes de huir.
El centro penitenciario también ha sido escenario de disturbios internos. En agosto de 2025, una gresca registrada durante una partida de billar derivó en un motín con varios internos lesionados. El Inpec explicó entonces que se trató de una agresión contra el cuerpo de guardia, mientras que relatos desde dentro del penal apuntaron a que el enfrentamiento se originó por el control de un patio en remodelación.
La Fiscalía deberá determinar ahora si el asesinato de Ramírez guarda conexión con estos episodios previos de violencia asociados al penal caleño o si responde a un móvil distinto, en un contexto en el que el gremio penitenciario ha denunciado de forma reiterada las amenazas contra su personal de custodia en distintas cárceles del país.
El caso de Ramírez se suma a una serie de hechos recientes que han puesto a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades judiciales en Cali y otras ciudades, en una coyuntura marcada también por operativos como el que permitió capturar en Barranquilla a dos mexicanos pedidos en extradición por narcotráfico.