|
PortadaParlamentoDeportesOpinión
IBEX 35
Última hora
  1. Una nueva denuncia por agresión sexual señala al alcalde de Algeciras, que no dimite
  2. El vicealcalde de Alicante niega conocer el caso VPP: «Ni tengo constancia»
  3. Las lluvias de otoño arrastran ceniza y lodo del incendio de Burgohondo a los embalses

Los mercados digieren la jornada más volátil del año con el IBEX apuntando a una apertura en 17.580 mientras Grifols publica un beneficio un 22% mayor pero pierde la cota de 17.900 y el empleo estadounidense sorprende con 115.000 puestos que alejan el recorte de tipos de la Fed

Tras la montaña rusa del jueves —que llevó al IBEX desde un mínimo de 16.920 hasta un cierre en 17.645 por la sentencia del Koldo y el acuerdo de Irán—, los futuros apuntan a una apertura cautelosamente alcista. Grifols reporta ingresos de 1.700M€ y EBITDA ajustado de 381M€ pero el mercado espera más tras la rebaja de Morgan Stanley. El informe de empleo de EEUU con 115.000 puestos frente a 65.000 esperados aleja la posibilidad de recortes agresivos de la Fed. Brent en 93,20$ moderando. Acciona reconfirma objetivos.

Por Redacción de El Hemiciclo· Madrid·
20 min de lectura
Comentarios

A las 07:00 del viernes 23 de mayo de 2026, los operadores de las mesas de tesorería de los principales bancos españoles se sentaron frente a sus terminales de Bloomberg con la misma mezcla de agotamiento y expectación que experimentan los pilotos después de aterrizar un avión con turbulencias extremas. La jornada del jueves había sido la más volátil del año para el IBEX 35: una caída del 3,1% intradiario provocada por la sentencia del Koldo a las 10:00, seguida de un rally de 330 puntos en 45 minutos tras el acuerdo de Mascate a las 17:45, para cerrar en 17.645 con una pérdida del 1,35% que, dada la magnitud del desplome previo, los operadores consideraban casi un milagro estadístico. El viernes amanecía con señales mixtas pero tentativamente positivas: los futuros del IBEX apuntaban a una apertura en 17.580, un 0,38% por encima del cierre, impulsados por el efecto residual del acuerdo iraní y por la moderación del Brent hasta los 93,20 dólares.

Los resultados de Grifols, publicados a las 06:30 hora española antes de la apertura del mercado, eran un ejercicio de claroscuro financiero que iba a poner a prueba la paciencia de unos inversores ya agotados por la volatilidad del jueves. El beneficio neto había subido un 22% hasta los 73 millones de euros, un dato objetivamente positivo que reflejaba la mejora de los márgenes operativos y la reducción de los costes financieros tras la reestructuración de la deuda completada en el primer trimestre. Los ingresos habían crecido un 3,3% hasta los 1.700 millones de euros, sostenidos por la demanda de inmunoglobulinas y albúmina en mercados emergentes. El EBITDA ajustado había mejorado un 22,4% hasta los 381 millones de euros, superando por un estrecho margen las previsiones de la compañía pero quedándose ligeramente por debajo de las estimaciones revisadas de los analistas después de la rebaja de Morgan Stanley del jueves.

La rebaja de Morgan Stanley era el dato que envenenaba los buenos resultados. El banco de inversión estadounidense había recortado su precio objetivo para Grifols de 14,50 a 11,80 euros el jueves a primera hora, antes de que se conociera la sentencia del Koldo, argumentando que la estructura de capital de la compañía seguía siendo «frágil» a pesar de la reestructuración y que las proyecciones de crecimiento en el segmento de biopharma eran «excesivamente optimistas dada la presión competitiva de CSL Behring y Takeda». La rebaja había provocado una caída del 5,3% en la cotización de Grifols durante la sesión del jueves, y los resultados publicados esta mañana, aunque positivos en sus métricas absolutas, no parecían suficientes para contrarrestar el impacto reputacional de un informe de Morgan Stanley que varios gestores de fondos europeos habían calificado como «especialmente agresivo y oportunista». Los analistas de Bankinter y Renta 4 mantenían sus recomendaciones de compra con precios objetivo de 15,20 y 14,80 euros respectivamente, argumentando que los fundamentales de Grifols eran sólidos y que la rebaja de Morgan Stanley respondía más a una estrategia de posicionamiento del banco que a un deterioro real de la compañía.

El informe de empleo de mayo en Estados Unidos era el segundo dato macro que los operadores del IBEX tendrían que digerir antes de las 09:00. La economía estadounidense había creado 115.000 puestos de trabajo en mayo, una cifra que prácticamente duplicaba los 65.000 que el consenso del mercado había estimado. La tasa de desempleo se mantuvo en el 3,8%, la misma del mes anterior, y los salarios por hora subieron un 0,3%, en línea con las expectativas. El dato era ambivalente: por un lado, demostraba la resistencia del mercado laboral estadounidense y alejaba los temores de recesión que habían surgido tras los datos débiles de abril; por otro, reducía drásticamente las expectativas de que la Reserva Federal recortara los tipos de interés en su reunión de junio, manteniendo el diferencial de tipos entre EEUU y la Eurozona que presionaba al euro a la baja y encarecía las importaciones europeas de materias primas denominadas en dólares.

Acciona había aprovechado la calma relativa de las últimas horas para reconfirmar sus objetivos para 2026, en un movimiento que los analistas interpretaban como un gesto de confianza dirigido a un mercado necesitado de certezas. La compañía mantenía su previsión de EBITDA en la horquilla de 2.800 a 3.100 millones de euros, un rango que implicaba un crecimiento de entre el 8% y el 19% respecto a 2025. La división de energías renovables seguía siendo el principal motor, con la puesta en marcha prevista de 2,3 gigavatios de nueva capacidad eólica y solar en el segundo semestre. Acciona también confirmó que no tenía exposición significativa al riesgo iraní —sus proyectos en Oriente Medio se concentraban en Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí— y que la caída del Brent, si se sostenía, beneficiaría a su división de infraestructuras por la reducción de los costes de transporte y maquinaria.

El Brent, protagonista involuntario de la jornada del jueves con su caída de 99,80 a 94,50 dólares, continuaba moderándose en la mañana del viernes hasta los 93,20 dólares, su nivel más bajo en tres semanas. La caída acumulada de más de 6 dólares desde el máximo del jueves reflejaba una relajación gradual de la prima de riesgo geopolítico que había mantenido al crudo por encima de los 95 dólares durante semanas. Sin embargo, los analistas de commodities advertían de que la moderación podía ser efímera: el marco de Mascate solo cubría 7 de 14 puntos, las tensiones en el Estrecho de Ormuz no habían cesado completamente y la OPEP+ mantenía sus recortes de producción. Goldman Sachs estimaba que si las negociaciones de los puntos pendientes fracasaban, el Brent podría regresar a los 100 dólares en cuestión de días; si avanzaban satisfactoriamente, la cotización podría estabilizarse en la zona de 88-92 dólares para el tercer trimestre.

La banca española, la más castigada durante la sesión del jueves, se preparaba para una apertura de consolidación. Sabadell, que había llegado a perder un 6,8% intradiario antes de cerrar en -4,2%, mostraba una leve mejora en los futuros preapertura. CaixaBank, que cerró en -2,8%, recibía el respaldo de un informe de JPMorgan publicado durante la noche que mantenía su recomendación de sobreponderar con un precio objetivo de 5,60 euros, argumentando que «la sentencia del Koldo no altera los fundamentales del sector bancario español y que la corrección del jueves ofrece un punto de entrada atractivo para inversores de largo plazo». Bankinter y BBVA, que habían resistido mejor la presión vendedora del jueves, se perfilaban como los valores más estables del sector para la sesión del viernes.

El euro se mantenía estable en 1,0835 dólares, prácticamente sin cambios respecto al cierre del jueves, en una sesión asiática que no había aportado movimientos significativos. El euríbor a 12 meses se situaba en el 2,87%, el mismo nivel de las últimas tres sesiones, reflejando la expectativa de que el BCE mantendría los tipos sin cambios en su reunión de junio. Los bonos soberanos españoles, que habían sufrido una ampliación de la prima de riesgo de 8 puntos básicos durante la sesión del jueves hasta los 98 puntos sobre el bund alemán, se estabilizaban en los 96 puntos en la preapertura, una corrección parcial que los operadores atribuían a la percepción de que la crisis del PSOE, aunque severa, no amenazaba la estabilidad institucional del país.

Los analistas que habían vivido la sesión del jueves como una de las más exigentes de sus carreras se preparaban para un viernes que, si bien prometía menor volatilidad, no carecía de catalizadores. La ejecutiva del PSOE a las 09:00 podría generar titulares que movieran al mercado si la decisión sobre el congreso se interpretaba como una señal de inestabilidad gubernamental. La vista de Begoña Gómez a las 12:00 añadía ruido político en la sesión. Y los datos macro pendientes —producción industrial de la eurozona y confianza del consumidor de la Universidad de Michigan— podían modular la apertura de Wall Street. Pero el factor dominante seguía siendo el acuerdo de Mascate y su efecto sobre el Brent: mientras el crudo se mantuviera por debajo de 95 dólares, los mercados europeos tendrían margen para consolidar las ganancias del rally del jueves.

A las 08:30, el resumen para los inversores que abrían sus terminales era el siguiente: IBEX futuro 17.580 (+0,38%), Brent 93,20$ (-1,38%), oro 2.740$ (-0,44%), euríbor 2,87% (sin cambios), euro/dólar 1,0835 (+0,02%), prima de riesgo 96 puntos básicos (-2). Grifols publicaba resultados con beneficio +22% pero bajo la sombra de Morgan Stanley. El empleo estadounidense sorprendía al alza reduciendo expectativas de recorte de la Fed. Acciona reconfirmaba objetivos. Y España, atrapada entre la política y los mercados, intentaba encontrar un precio de equilibrio para una jornada que empezaba en Ferraz y terminaría, como siempre, en los parqués.

¿Qué te ha parecido esta pieza?

Siguiente en Economía →El Ibex 35 cae un 1,18% hasta los 18.892 puntos por la tensión en Ormuz y los bonos
¿Tienes información para ampliar esta noticia? Escríbenos por el canal para informantes — protegemos a las fuentes.¿Error en este artículo? → Infórmanos

Comentarios

Comentas como Anónimo — seudónimo generado localmente, sin cuenta
0/1000

Cargando la conversación…

Los comentarios son anónimos. El Hemiciclo no registra IPs ni vincula comentarios a cuentas de usuario. Tu seudónimo y tus comentarios se guardan solo en este dispositivo. Conexión cifrada (HTTPS).

Sigue leyendo en El Hemiciclo