El desenlace de aquel duelo, emitido en febrero, cerró meses de enfrentamiento entre ambos participantes en el Rosco, la prueba final del programa. Rosa Rodríguez logró completar el panel y llevarse 2.716.000 euros, un premio que, según el material del propio concurso, no se había registrado hasta la fecha en el formato.
La pregunta que decidió el bote fue formulada por el presentador Roberto Leal en estos términos: «Apellido del jugador de fútbol americano que en 1968 fue elegido jugador más valioso de la NFL por la agencia AP». Rosa Rodríguez respondió «Earl Morrall», respuesta que fue validada como correcta por el programa.
La controversia no surgió por el contenido de la respuesta, sino por la dicción con la que fue pronunciada. Numerosos espectadores consideraron que la articulación del apellido resultaba ambigua y que la validación había sido demasiado permisiva, un debate recurrente en los concursos de preguntas y respuestas sobre el margen de tolerancia fonética que debe aplicarse a términos extranjeros.
Manu Pascual, que había sido durante meses uno de los favoritos del público para hacerse con el Rosco, guardó silencio sobre el asunto hasta esta entrevista, en la que ha adoptado un tono conciliador. «Fue una pronunciación muy cogida con pinzas. Supongo que si lo hubiese ganado, yo exactamente igual, la polémica habría sido la misma», declaró, atribuyendo la reacción del público a la magnitud del premio más que a un supuesto trato de favor hacia su rival.
El concursante ha defendido además que la palabra en disputa no era, en su opinión, especialmente difícil de deducir. «La palabra Morral era bastante encontrable para nosotros porque pertenece a una lista de MVP de la NFL», explicó, apuntando a que él mismo la habría resuelto de haberle aparecido en su Rosco.
Sobre su relación personal con Rosa Rodríguez, Pascual ha sido igualmente directo: no ha vuelto a hablar con ella desde que concluyó su etapa en el concurso, hace ya seis meses. «Desde el programa no hemos vuelto a hablar», señaló, descartando que la rivalidad televisiva se hubiera transformado en una amistad posterior. Sí mantiene contacto, en cambio, con otros exparticipantes.
«Con Óscar me llevo bastante. Con Moisés también he coincidido. Con Alberto, que también fue rival mío, también tengo relación. Con Vicky me llevo bastante bien. Al final haces amistades con algunas personas y con otras congenias menos. No pasa nada, como en la vida normal», relató sobre esos vínculos surgidos durante su paso por el plató.
Pascual también valoró las novedades introducidas en el formato, en particular la prueba de AlaZ, incorporada como complemento al histórico Rosco. «Era muy difícil superar a El Rosco porque ha estado muchos años con nosotros. La verdad es que está muy bien adaptada, se mantiene la esencia y se complica un puntito más», concluyó.
El Rosco es la prueba final del concurso desde sus inicios: un panel de preguntas asociadas a las letras del abecedario que el participante debe resolver contrarreloj, con un premio acumulado que crece a medida que se suceden los programas sin un ganador que lo complete. La exigencia de precisión terminológica en respuestas límite ha generado debates recurrentes entre la audiencia a lo largo de la historia del formato, que Antena 3 emite desde hace más de dos décadas.
Ni Antena 3 ni la productora responsable del concurso se han pronunciado públicamente sobre las declaraciones de Manu Pascual, y Rosa Rodríguez tampoco ha realizado comentarios adicionales sobre la polémica desde que se resolvió el bote en febrero. Aquel premio continúa siendo, según el propio concurso, el mayor entregado en su historia.

