|
PortadaParlamentoDeportesOpinión
IBEX 35
Última hora
  1. Una nueva denuncia por agresión sexual señala al alcalde de Algeciras, que no dimite
  2. El vicealcalde de Alicante niega conocer el caso VPP: «Ni tengo constancia»
  3. Las lluvias de otoño arrastran ceniza y lodo del incendio de Burgohondo a los embalses

Descubren en Japón un pez apodado 'Supersaiyán' por Dragon Ball

Un equipo de la Universidad de Ryukyus describe Vanderhorstia supersaiyan, hallado a 210 metros de profundidad frente a Okinawa, con aletas amarillas que evocan a Goku.

Por Redacción de El Hemiciclo· · Actualizado:
4 min de lectura
Comentarios

Un equipo de investigadores japoneses de la Universidad de Ryukyus ha descrito una nueva especie de pez de la familia Gobiidae, bautizada Vanderhorstia supersaiyan, tras el hallazgo de un único ejemplar a 210 metros de profundidad frente a la isla de Ishigaki-jima, en el archipiélago de Okinawa (Japón). El estudio, firmado por Keita Koeda, Hiroshi Hirasaka y Mao Sato, ha sido publicado en la editorial científica Springer Nature.

El ejemplar que ha servido para describir la especie mide 77 milímetros de longitud estándar y fue recolectado en lo que los científicos denominan la «zona crepuscular» del océano, una franja situada entre los 200 y los 1.000 metros de profundidad donde la luz solar apenas penetra y que continúa siendo, según reconocen los propios autores del estudio, uno de los hábitats marinos menos explorados por la ciencia.

Según recoge el resumen del trabajo, la nueva especie «presenta dos franjas longitudinales amarillas distintivas en la segunda aleta dorsal, anal y caudal, características únicas dentro del género» Vanderhorstia, un grupo de gobios —peces pequeños, habitualmente bentónicos, es decir, que viven asociados al fondo marino— descritos en aguas del Indo-Pacífico. A este pez se le ha añadido el epíteto supersaiyan, señalan los autores, por el parecido de su coloración con el estado de superguerrero de Goku.

Los investigadores detallan además otros rasgos distintivos: «tenues manchas amarillas en la cabeza y el margen dorsal del cuerpo, manchas amarillas distintivas y margen superior amarillo en la primera aleta dorsal, y cuatro tenues manchas romboidales de color marrón amarillento en los laterales del cuerpo». Esta combinación cromática, unida a rasgos morfométricos y merísticos —medidas corporales y recuentos de escamas, radios de aletas u otras estructuras repetidas—, permite diferenciarla claramente de sus congéneres, según el estudio.

Los autores subrayan que la nueva especie se distingue de otras del mismo género precisamente porque estas habitan «a profundidades significativamente menores», lo que sitúa a Vanderhorstia supersaiyan entre los gobios de su categoría descritos a mayor profundidad. El hallazgo, apuntan, refuerza el interés por una franja marina cuya fauna permanece escasamente documentada.

Por qué proliferan los hallazgos en la zona crepuscular

La descripción de nuevas especies a partir de la llamada zona mesofótica o crepuscular ha crecido en los últimos años gracias al abaratamiento de vehículos operados a control remoto (ROV) y de equipos de buceo técnico con mezclas de gases, que permiten a los biólogos marinos alcanzar profundidades antes reservadas a sumergibles tripulados de coste muy superior. Japón, con miles de kilómetros de costa y una larga tradición ictiológica —el emperador Hirohito fue biólogo marino aficionado y publicó trabajos taxonómicos—, mantiene varios grupos universitarios especializados en la fauna de sus aguas subtropicales, entre ellos el de la Universidad de Ryukyus, con sede en Okinawa.

El propio archipiélago de Okinawa, situado en el límite entre el mar de China Oriental y el océano Pacífico, es reconocido internacionalmente como uno de los puntos calientes de biodiversidad marina del planeta por la confluencia de corrientes cálidas procedentes del sur y aguas más frías del norte, un factor que favorece la coexistencia de un número muy elevado de especies en un área geográfica relativamente reducida.

Los autores insisten en que su hallazgo trasciende la anécdota taxonómica. «Este estudio documenta un nuevo descubrimiento en la zona crepuscular, destacando la importancia de avanzar en la investigación de este hábitat poco estudiado», concluyen en el trabajo, en línea con un consenso creciente entre biólogos marinos: se estima que una amplia proporción de las especies que habitan los océanos permanece todavía sin describir formalmente, especialmente en las franjas de profundidad intermedia, de más difícil acceso que los arrecifes someros o las grandes fosas abisales.

La descripción formal de una especie nueva sigue un procedimiento internacional regulado por el Código Internacional de Nomenclatura Zoológica, que exige la designación de un ejemplar tipo —en este caso, el único espécimen de 77 milímetros recolectado frente a Ishigaki-jima—, su depósito en una colección científica de acceso público y una publicación con revisión por pares que documente de forma inequívoca los caracteres diagnósticos que separan a la nueva especie de las ya conocidas.

La elección de referencias culturales para bautizar especies no es infrecuente y cuenta con precedentes asentados en la literatura zoológica: en las últimas décadas se han descrito arañas, escarabajos o peces con nombres inspirados en personajes de ficción, desde superhéroes hasta figuras de la cultura pop, como una forma de acercar hallazgos técnicos al público sin alterar el rigor del proceso taxonómico. El caso de Vanderhorstia supersaiyan se apoya en el peso cultural de Dragon Ball, una de las franquicias de manga y anime más exportadas de Japón desde su creación en 1984.

El hallazgo se suma a un catálogo del género Vanderhorstia que los especialistas consideran todavía incompleto, dada la escasez de muestreos sistemáticos en la franja mesofótica frente a los arrecifes de coral someros, mucho más accesibles y mejor documentados en los registros científicos disponibles hasta la fecha.

Los investigadores no han precisado en el estudio si existen planes inmediatos para nuevas campañas de muestreo en la zona de Ishigaki-jima que permitan localizar más ejemplares y ampliar el conocimiento sobre su distribución geográfica, su comportamiento o su papel ecológico, aspectos que solo podrán establecerse con la recolección de nuevos especímenes más allá del único ejemplar tipo descrito hasta ahora.

¿Qué te ha parecido esta pieza?

Siguiente en Ciencia y Salud →Un cemento inspirado en la piel de elefante mantiene la fachada hasta 20 grados más fría
¿Tienes información para ampliar esta noticia? Escríbenos por el canal para informantes — protegemos a las fuentes.¿Error en este artículo? → Infórmanos

Comentarios

Comentas como Anónimo — seudónimo generado localmente, sin cuenta
0/1000

Cargando la conversación…

Los comentarios son anónimos. El Hemiciclo no registra IPs ni vincula comentarios a cuentas de usuario. Tu seudónimo y tus comentarios se guardan solo en este dispositivo. Conexión cifrada (HTTPS).

Sigue leyendo en El Hemiciclo