El texto difundido por los grupos de aficionados sostiene que el videoarbitraje ha alterado la naturaleza emocional del fútbol. «En lugar de la felicidad espontánea tras un gol, ahora hay dudas sobre una posible revisión. El VAR ha destruido el momento más emocional del juego», señala el comunicado, que reclama «volver permanentemente a ese estado» previo a la implantación del sistema y sentencia con una petición explícita: la «abolición de la Asistencia de Video Arbitraje en el fútbol alemán».
Los promotores de la protesta eligieron como escaparate precisamente la primera ronda copera, la única fase de la competición doméstica en la que el VAR no interviene por motivos logísticos. El reglamento de la DFB (Deutscher Fußball-Bund) establece que en esta ronda actúan como locales los equipos de menor categoría, cuyos estadios no cuentan con las cabinas, cámaras y conexiones necesarias para operar el sistema. «En la primera ronda de la Copa vemos el fútbol tal y como debe ser: sin VAR y, por lo tanto, auténtico, inmediato y lleno de emoción», remarca el escrito, que utiliza el propio formato de la competición como argumento de contraste frente a la Bundesliga, donde el sistema se aplica con normalidad.
El malestar no se limita a la pausa que genera cada revisión. Los firmantes denuncian que el ritmo del juego se resiente de forma estructural. «Mientras que el fútbol se basa en la intensidad y el ritmo, el desarrollo del partido se ve considerablemente afectado por las interrupciones del VAR, que se alargan», sostienen, y añaden que incluso los aficionados inicialmente favorables a la tecnología afirman que «el VAR ha alterado fundamentalmente el carácter del juego».
Un sistema en expansión permanente
El videoarbitraje se introdujo de forma experimental por parte de la IFAB (International Football Association Board), organismo que regula las reglas del juego desde 1886, y se extendió a las grandes ligas europeas y a competiciones de la FIFA con el objetivo declarado de corregir errores arbitrales claros en supuestos como goles, penaltis, tarjetas rojas directas y confusiones de identidad. Desde entonces, su ámbito de aplicación se ha ido ampliando, un proceso que alimenta buena parte de las quejas de los sectores más críticos.
Esa expansión ha vuelto a hacerse visible en los últimos meses. En el Mundial disputado el verano pasado ya se incorporaron nuevos supuestos de revisión, y el reglamento de la liga española contempla ahora, al igual que el fútbol alemán, la posibilidad de que el VAR avise al colegiado cuando una expulsión por doble amonestación resulte «claramente errónea», así como en los casos de error de identidad, cuando se amonesta o expulsa al jugador equivocado. Las jugadas de saque de esquina, en cambio, seguirán quedando fuera del alcance del sistema.
La movilización se inscribe en una tradición de activismo de las gradas alemanas. En los últimos años, la afición ha protagonizado protestas contra los horarios de los partidos y contra los acuerdos de entrada de inversores externos en la gestión de los derechos audiovisuales de la Bundesliga, con acciones organizadas en los estadios. Alemania cuenta además con un rasgo singular en Europa: la llamada regla del 50+1, que obliga a que los socios mantengan la mayoría de los derechos de voto en los clubes, un modelo que otorga a las hinchadas un peso institucional mayor que en otras grandes ligas del continente.
Ni la DFB ni la Deutsche Fußball Liga (DFL), organismo que gestiona la competición profesional, se han pronunciado públicamente sobre la petición de abolir el VAR, según la información disponible. Cualquier modificación sustancial del protocolo del videoarbitraje corresponde a la IFAB, que lo revisa periódicamente en su asamblea general anual y en la que las decisiones sobre las reglas del juego requieren el respaldo de al menos seis de los ocho votos del organismo, integrado por las cuatro federaciones británicas y la FIFA.
La protesta de este viernes afecta a cuatro de los encuentros de la primera ronda copera, entre ellos los del Stuttgart y el Eintracht de Frankfurt, ambos de la Bundesliga y por tanto habituados a jugar con VAR en la competición liguera. El Bayern de Múnich, que no debuta en el torneo hasta el 2 de septiembre frente a un rival de categoría inferior, podría convertirse en el siguiente foco de estas movilizaciones si los colectivos deciden extender la protesta a esa eliminatoria.
Queda por ver si la iniciativa trasciende esta primera ronda y se traslada a las siguientes fases de la Copa o a la propia Bundesliga, donde el sistema sí se aplica, y si la federación o la liga ofrecen algún tipo de respuesta formal a las demandas planteadas por las hinchadas. La próxima cita marcada en el calendario es el debut copero del Bayern, el 2 de septiembre, primer test para medir el alcance de la movilización.

