El mandatario detalló, además de las capturas, la incautación de 60.101 kilos de marihuana, 14.607 kilos de pasta y base de coca y 1.092 kilos de heroína, junto con la destrucción o inhabilitación de 679 laboratorios dedicados a la producción de narcóticos. También reportó 33 cabecillas de organizaciones narcoterroristas afectados, 876 capturas en operaciones contra grupos armados organizados, 171 desmovilizaciones o sometimientos y 70 muertes en operativos. De las 32.503 capturas, 27.802 fueron en flagrancia y 4.701 por orden judicial.
El propio De la Espriella matizó el valor de ese inventario al reconocer que los operativos deben traducirse después en procesos judiciales efectivos.
"La seguridad no se mide solamente por el número de operativos, sino por la tranquilidad que recupera una familia", afirmó Abelardo de la Espriella, presidente de la República.
La primera inconsistencia surge dentro de los propios reportes del Gobierno. El 9 de octubre la Presidencia informó que las autoridades habían incautado 129.526 kilos de estupefacientes desde el inicio de la administración. Tres días después, en la alocución del 12 de octubre, el desglose de sustancias presentado por De la Espriella sumó 200.982 kilos: una diferencia de 71.456 kilos que no se explicaría únicamente por el paso de esos tres días.
Lo que muestra el informe del Ministerio de Defensa
El informe estadístico más reciente de esa cartera permite contrastar algunos indicadores de los primeros ocho meses de 2026 con el mismo periodo de 2025. Entre enero y agosto las autoridades incautaron 684,3 toneladas de cocaína, frente a las 693,8 toneladas del año anterior, una reducción del 1%. Las incautaciones de marihuana, en cambio, aumentaron un 19%, al pasar de 289,3 a 345 toneladas, mientras que la destrucción de infraestructura para producir drogas se mantuvo estable en 4.012 instalaciones.
Los homicidios intencionales crecieron un 2%, de 9.256 a 9.434 casos, y las masacres aumentaron un 11%, de 65 a 72. Las víctimas de secuestro cayeron un 45% y el hurto de vehículos se redujo un 8%. Esas cifras corresponden a un periodo que incluye más de siete meses previos a la posesión de De la Espriella, por lo que permiten observar la evolución general de la seguridad, pero no concluir todavía si los resultados de su gobierno superan los de administraciones anteriores.
En el caso específico de la cocaína, el propio Ministerio de Defensa reportó que en agosto de 2026 se incautaron 70,6 toneladas, frente a las 76,4 toneladas de agosto de 2025, una reducción cercana al 8% justamente en el mes en que De la Espriella asumió la Presidencia.
Las capturas, el quinto registro más bajo en 16 años
Sobre las 32.503 capturas anunciadas, el Ministerio de Defensa había reportado que, al 6 de agosto de 2025, la Policía Nacional acumulaba 582.256 capturas durante los tres primeros años del gobierno de Gustavo Petro. Los periodos son demasiado distintos para una comparación directa, pero sí existe una medición más precisa publicada en septiembre a partir del sistema SIEDCO de la Policía Nacional: entre el 7 de agosto y el 1 de septiembre de 2026 se registraron 13.580 capturas, levemente por encima del promedio de 13.007 de los tres años anteriores para ese mismo lapso, aunque el dato de 2026 resultó el quinto más bajo de los últimos dieciséis años.
Los antecedentes disponibles, por tanto, no permiten calificar el volumen de capturas como un récord histórico ni atribuir su magnitud de forma automática a un cambio en la estrategia de seguridad. El debate llega en un contexto de tensión política que ya había marcado la llegada de De la Espriella al poder, como lo reflejan sus propias advertencias públicas antes de asumir el cargo, cuando señaló límites a lo que estaría dispuesto a aceptar.



