Los responsables huyeron del lugar en motocicletas una vez consumado el incendio, sin que hasta el momento se conozca su identidad ni la filiación del grupo armado que habría ejecutado la acción. Las autoridades no han reportado personas heridas por el ataque, que ocurrió en el cruce de Los Tronquitos, sobre un corredor que conecta el occidente del departamento con el altiplano cundiboyacense.
Es el segundo caso de este tipo registrado en menos de un mes en esa misma zona del Huila. El antecedente ocurrió en la vía hacia el municipio de La Argentina y también afectó a un bus de Coomotor, según informó el Diario del Huila, lo que ha incrementado la preocupación entre transportadores y comunidades que dependen de esa ruta para su movilidad diaria.
El occidente del Huila ha sido escenario de disputas por el control territorial entre estructuras armadas ilegales, en una región que conecta con el sur del Tolima y el norte del Cauca. Los ataques contra el transporte público han sido, en distintos momentos del conflicto armado colombiano, una herramienta de presión y de generación de zozobra entre la población civil: la quema de buses y camiones fue recurrente durante los llamados paros armados de las extintas Farc y, más recientemente, de disidencias y el Eln en corredores del suroccidente del país.
La Fiscalía General de la Nación no se ha pronunciado públicamente sobre la apertura de una investigación por este hecho específico, aunque las autoridades locales ya adelantan las primeras diligencias para establecer las circunstancias del incendio y la identidad de los responsables, según las primeras informaciones conocidas. La empresa Coomotor tampoco se ha pronunciado sobre las afectaciones a su flota ni sobre eventuales medidas de seguridad para sus rutas.
En redes sociales, varios sectores políticos y sociales han pedido a la Fuerza Pública reforzar las estrategias de seguridad en los corredores viales del occidente del departamento, ante la repetición de este tipo de hechos en pocas semanas. El episodio se conoce en un contexto nacional de tensión sobre el orden público, tras hechos como las amenazas rechazadas por la Procuraduría contra el ministro de Justicia y el Inpec.
Por ahora, la principal certeza es la que arrojan las imágenes difundidas: un bus reducido a chatarra calcinada en plena vía rural, mientras las autoridades intentan determinar la autoría del ataque en el corredor La Plata-Bogotá.
